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¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor! romance Capítulo 812

Ahora, Nuriel solo quería regresar a su país. No pensaba morir en Cintago.

Irmina seguía sin darle una respuesta clara, y esa espera solo hacía que Nuriel se sintiera más intranquila.

—¿No confías en mí?

—De verdad tengo muchas pruebas. Si no me crees, puedes preguntarle a mi papá.

Irmina escuchó lo que le decía Nuriel y soltó una risa fría.

—¿Tu papá? ¿No sabes que ya murió? ¿No has visto las noticias últimamente?

El rostro de Nuriel se desfiguró de golpe, y la mano con la que sostenía el teléfono comenzó a temblar.

No había tenido la menor oportunidad de coger un celular, mucho menos de mirar las noticias.

En todo ese tiempo, la gente de Samuel la había estado buscando por todos lados, ofreciendo una recompensa enorme por quien la encontrara. Ahora, medio mundo la tenía en la mira, todos queriendo atraparla para cobrar ese dinero.

En Cintago, había demasiados cazadores de recompensas.

Por eso, Nuriel se había cortado el pelo como un chico, y se vestía igual que las mujeres locales. También se había bronceado a propósito para evitar que la reconocieran.

Así que, incluso si alguien conocido se le paraba en frente, seguro que no la reconocía de inmediato.

—¿Cómo murió?

Aunque en el fondo ya intuía la respuesta, Nuriel no pudo evitar preguntar.

Irmina no le respondió directamente, solo dijo con voz fría:

—Nuriel, gente como tú es demasiado astuta. No creo que sea buena idea trabajar contigo.

—Tengo otras maneras de aumentarle la condena a Samuel, y la verdad, no es que te necesite tanto.

—Aunque, quién sabe si tú puedas ser la única sospechosa que logre sobrevivir a todo esto.

La voz de Irmina era tan distante que le puso aún más presión a Nuriel.

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