Entrar Via

¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor! romance Capítulo 811

Para llamar la atención de Elián, Violeta volvió a hablar.

—Andy, ya casi empieza la última clase del día. Sube, por favor.

Andy asintió.

—Listo, profe Ávila, ya voy.

Mientras respondía, Andy empezó a subir las escaleras. Los ojos de Elián lo siguieron, atentos, mientras ascendía.

Violeta, ocultando sus verdaderos sentimientos, le regaló a Elián una sonrisa perfectamente calculada y enseguida tomó la mano de Andy para guiarlo hacia el estudio.

La mirada de Elián ni siquiera se detuvo en Violeta.

Irmina notó el cambio en Violeta y frunció el ceño, sin poder evitar mirar de reojo a Elián.

Pero Elián ya había desviado la vista.

Irmina, al ver su expresión tranquila y serena, alzó ligeramente una ceja.

Elián percibió que la miraba con una emoción rara, que no terminaba de entender, y le preguntó:

—¿Pasa algo?

Irmina negó con la cabeza.

—Nada.

Quizás solo era una idea suya.

Después de todo, los rumores sobre ella y Elián circulaban por todas las redes, pero Violeta siempre se había comportado de manera correcta desde que empezó a trabajar en la casa, así que dudaba de que tuviera algún interés especial por Elián.

—Te ayudo a subir para que descanses —dijo Irmina con voz calmada.

Elián asintió en silencio.

Apenas Irmina dejó a Elián acostado en la habitación, el celular de ella empezó a sonar.

Sacó el teléfono, vio que era una llamada de un número desconocido del país Cintago y no pudo evitar sentir extrañeza.

Contestó de inmediato y se llevó el celular al oído.

—Hola, soy...

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: ¡Hasta Nunca, Bastardo del Amor!