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ESTA VEZ, ME ELEGIRÉ A MÍ MISMA romance Capítulo 82

Aquella revelación cayó como una bomba. A todos se les desencajó la cara. Hasta Víctor se quedó pasmado unos segundos y volteó a verla, asombrado.

Andrés endureció el gesto. La mirada que le lanzó a Mateo cortaba como cuchillo.

Mateo sintió la amenaza en el aire. Tragó saliva con dificultad. —Don Andrés, no me diga que le cree a esta...

—¿Y por qué no habría de creerle? —lo interrumpió Andrés—. Es solo una niña. Si no hubiera escuchado sus planes con sus propios oídos, ni de chiste se podría inventar semejante historia.

—¡Don Andrés! —Mateo iba a explicarse, pero de pronto sus ojos se abrieron de par en par, y su rostro se tornó lúgubre—. ¡Conque de eso se trata! Nos jugaron chueco. Reconozco que hoy me ganaron la partida. Me retiro.

—¡Papá! —exclamó Alejandro, agarrándose la pierna herida, mirando con resentimiento a la familia Castillo.

A Mateo le temblaba el labio del coraje. Se zafó del agarre de Alejandro de un tirón. Justo cuando se dio la vuelta, se topó con Carmen, que estaba de pie detrás de Valentina. Se detuvo y la miró con severidad. —Carmen, vámonos a casa. ¿Ya se te olvidó lo que te dije? Los Torres somos tu verdadera familia.

Carmen tenía los ojos rojos y súper hinchados de tanto llorar; parecía un cachorrito abandonado.

No sabía qué elegir.

Ni siquiera quería tener que hacerlo.

Ella no entendía de fraudes ni de intrigas, lo único que quería era que su mamá, su papá y sus abuelos estuvieran bien y se quedaran con ella.

Al verla dudar, Mateo cerró los ojos y negó con la cabeza, fingiendo una voz quebrada. —El abuelo solo vino a llevarte a casa. ¿En serio vas a desconfiar de tu abuelo y de tu padre por los chismes de alguien de afuera?

—No es eso... —Carmen negó con la cabeza. Sin darse cuenta, soltó la mano de Valentina y dio un paso hacia él—. Abuelo, yo...

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