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EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA romance Capítulo 811

—¡Claro que no! —Virginia Reinoso saltó como un gato erizado—. No estaba tan borracho. Cuando te fuiste, se levantó y se fue a su habitación.

Gloria Loyola la miró en silencio.

Al verla, Virginia se sintió cada vez más culpable, se aclaró la garganta y dijo:

—No pienses de más, él es gay.

—¿Ah? —Gloria se sorprendió—. ¿Tienes pruebas?

Antes, Virginia había investigado a Raúl Esquivel y sabía que su padre era gay, así que también sospechaba de él.

—Te diré la verdad —Virginia se señaló la herida en el labio—. Me mordió. Anoche admitió que Irene Orozco lo había amenazado por su orientación sexual. Yo lo consolé un poco y, tal vez por su ego masculino, quiso demostrarme que no era gay. Pero... me dio un beso a medias y se fue.

¿Tanto para nada? ¿Cómo pudo dejarla así después de haber empezado?

Virginia no pudo dormir en toda la noche, dando vueltas en la cama, recordando la sensación. Le picaba la curiosidad, sentía una pena tremenda y se pasó la noche insultando a Raúl en su mente.

Si no puedes con el paquete, ¿para qué te ofreces?

—¿Te besó y se fue corriendo? —Gloria no podía imaginar qué tan intenso había sido todo—. Él se queda aquí estos días, se van a ver a cada rato. Qué incómodo.

Virginia soltó una carcajada.

—¿Incómodo por qué? Somos como hermanas, que me dé un beso no es diferente a que me lo des tú.

Gloria le levantó el pulgar.

—Pues qué lástima, el doctor Esquivel es un gran partido.

—Un honor para mí, supongo. Teniendo a una amiga tan increíble como tú, ahora sumo a un amigo gay igual de increíble.

La decepción en las palabras de Virginia era tan profunda que casi se podía ahogar en ella.

Solo Dios sabía lo atractiva que era la figura atlética y los músculos marcados de Raúl.

Pensar en la escena de anoche le hacía hervir la sangre.

—Glori, cuando Federico te besa, ¿qué sientes?

La pregunta la tomó por sorpresa, y el cerebro de Gloria se bloqueó por un instante.

Esas imágenes que solo aparecían en lo más profundo de la noche de repente le vinieron a la mente a plena luz del día. Gloria se sintió sumamente incómoda.

—Yo... no siento nada especial. Es solo un hombre besando a una mujer.

Capítulo 811 1

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