"Si los cuidas sola y pasa algo de verdad, no tendrás a quién pedir ayuda y nadie llegará a tiempo".
Argumentó Virginia con firmeza. "Hazme caso, no juegues con la seguridad de los niños".
Antes de que Gloria pudiera decir algo más, la puerta de la habitación se abrió de nuevo.
Federico entró con Lalo en brazos. El pequeño acababa de despertar, con los ojitos llorosos y marcas de lágrimas en las mejillas.
Al entrar a la habitación y ver a Gloria, sus ojitos se iluminaron por un segundo y luego rompió a llorar a todo pulmón.
Gloria se levantó rápido y tomó a Lalo en sus brazos.
"¿Por qué lloras, mi amor?" no pudo evitar preguntar. "¿Te sacaron sangre para los exámenes?"
La voz de Federico sonó melancólica. "No, solo despertó y no te vio".
A medida que el pequeño crecía, reconocía a las personas y se había vuelto muy apegado a Gloria.
"Llevaba días sin verme, ya no me reconoce".
Añadió Federico.
La mano de Gloria se detuvo en medio de la caricia a Lalo. Aquellas breves palabras escondían un profundo tono de tristeza.
Ella se dio la vuelta para arrullar a Lalo, como si no lo hubiera escuchado.
Virginia intervino: "Los niños siempre prefieren a la mamá. Aunque lo veas todos los días, nunca superarás el lugar que ella tiene en su corazón".
"No pretendo superar el lugar que ella ocupa en el corazón de Lalo, solo quisiera que él también me recordara un poco".
Federico sostenía el babero de Lalo; sus manos grandes y varoniles contrastaban fuertemente con la tela suave.
Estaba de pie, con su expresión habitual, pero transmitía una inexplicable sensación de soledad.
Virginia encogió los hombros; de pronto sintió que Federico daba mucha lástima.
Fingiendo, seguro que está fingiendo.
Gloria calmó a Lalo por un momento hasta que se despabiló por completo y una sonrisa apareció en su carita regordeta.
"Se levanta de mal humor; aunque yo esté a su lado, llora un ratito al despertar".
Le desabrochó un par de botones a Lalo, respondiendo a lo que Federico había dicho.
VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA