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EMBARAZADA TRAS EL DIVORCIO: NO ME QUITES A MI HIJO, SEÑOR CÓRDOBA romance Capítulo 171

Federico miró hacia acá. Al verla acercarse, apagó el cigarro y lo tiró al bote de basura.

Desbloquearon el carro y cada quien se subió por su lado.

Federico se sentó en el asiento del copiloto; con esas piernas largas, tuvo que ir medio encogido.

Traía un olor leve a tabaco que se fue esparciendo. Gloria bajó un poco la ventana y, cuando el olor se disipó, por fin se le relajó el ceño.

—Perdón, señor Córdoba. No sabía que hoy al mediodía había trabajo.

El plan original era que Vidal llegara al resort hasta la noche.

Federico cerró los ojos para descansar. Había tomado un poco; traía los ojos enrojecidos en las comisuras.

Tenía el entrecejo apenas fruncido; quién sabe si se sentía mal, pero respiraba algo irregular.

No le contestó, y ella tampoco insistió.

Al rato llegaron al resort y Gloria estacionó.

—Señor Córdoba, ya llegamos.

Federico abrió los ojos de golpe, se desabrochó el cinturón y se bajó.

Gloria tomó su bolsa y lo siguió rumbo a las habitaciones.

Sus cuartos estaban en el mismo piso. Entraron al elevador, uno detrás del otro.

—¿César es más o menos de tu edad?

Federico soltó la pregunta de la nada.

Gloria bajó la mirada.

—Es dos años mayor que yo.

—¿Y qué tal es?

—Estudió fuera y acaba de entrar a Grupo Viker.

—¿Y su familia?

—Tiene a sus papás… y, por lo que sé, les va bien.

Gloria no se había metido a fondo en la vida de César; al fin y al cabo, no pensaba salir con él.

Federico preguntaba y ella respondía.

Hasta que Federico dijo:

—Por cómo se ve, te gusta mucho.

Ahí Gloria entendió que Federico no estaba preguntando por curiosidad: estaba evaluando si “hacían buena pareja”.

—Señor Córdoba, eso es cosa mía.

Gloria no estaba acostumbrada a hablar con Federico de nada que no fuera trabajo.

Capítulo 171 1

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