Las luces de la residencia de los Evermont seguían encendidas, aunque la mayoría de los invitados se había marchado hacía rato. El ambiente en el estudio de Silas distaba mucho de la elegancia y la hospitalidad que él había mostrado durante toda la velada.
La copa de cristal que había usado para atender a los invitados yacía descuidada sobre el escritorio. Silas ya se había quitado el saco, y la corbata, que solía llevar impecable, le colgaba floja del cuello. Llevaba las mangas de la camisa arremangadas hasta los codos; ya no se veía tan pulcro como cuando atendía a los invitados.
De pie frente a él, Falcon mostraba una actitud igual de sombría.
Ninguno habló durante un momento. El silencio entre ellos era opresivo y tenso. Por primera vez desde que pusieron en marcha su meticuloso plan, debían aceptar la realidad de que a los dos los habían humillado esa misma noche.
—Fracasaste —dijo Silas con frialdad.
Falcon alzó la cabeza.
—Lo sé.
—No. —Silas se apartó de la ventana—. Todavía no entiendes lo mucho que fracasamos esta noche. —La mirada se le endureció al acercarse al escritorio—. No solo no lograste acercarte a Naomi; hiciste que se alejara todavía más.
A Falcon se le tensó la mandíbula. Odiaba esa realidad. Desde que conoció a Naomi, la chica siempre le había tenido miedo. Pero esa noche fue diferente; ese miedo se había convertido en rechazo.
Por primera vez, Falcon se dio cuenta de algo que lo frustraba todavía más. Naomi ya no lo evitaba por miedo, sino porque no lo quería cerca. Esa pequeña diferencia resultó ser mucho más dolorosa para su orgullo.
—Chris Miller. —El nombre salió de la boca de Falcon como una maldición.
Silas rio con desprecio.
—Chris no es más que una molestia.
—No. —Falcon negó—. Es más que eso.
Recordó cómo Chris se había plantado al lado de Naomi y, sin dudarlo, le había arruinado cualquier oportunidad. También recordó que Naomi le permitió hacer todo eso y, al final, reconoció el compromiso delante de todos.
Solo recordarlo hacía que a Falcon le dieran ganas de romper algo.
—A mí no me importa Chris —dijo Silas mientras se sentaba despacio en su silla—. El que me preocupa desde el principio es Cale.
El silencio volvió a adueñarse del estudio, pues ambos sabían que mientras Cale estuviera al lado de Naomi, ninguno de sus planes avanzaría con facilidad. Ese hombre era demasiado precavido, demasiado sereno, jamás actuaba a la ligera y resultaba mucho más peligroso de lo que aparentaba.
—Estoy harto de verlos siempre a su alrededor. Chris, Cale, incluso esa mujer. Como si pudieran protegerla de todo.
—Entonces tenemos que apartar a Naomi de su protección —respondió Silas con una sonrisa.
Esas palabras hicieron que Falcon clavara la mirada en Silas.
—¿Tienes una idea?
Silas sonrió mientras abría una carpeta de documentos que acababan de dejar sobre su escritorio.
—Hace unas horas recibí un informe. Chris regresará a Solaviz en unos días.
Falcon entrecerró los ojos.
—¿Chris?
—Lo sé. —Falcon chasqueó la lengua, irritado. Jamás había conocido el fracaso al ejecutar sus planes; sin embargo, cuando se trataba de Naomi, por alguna razón, un plan tras otro siempre se venía abajo.
—Y no quiero que tu familia se involucre. —Esta vez, Silas se levantó y caminó hacia Falcon. En cuanto se detuvo frente a él, continuó—: En especial Brandon. He sido bastante paciente con todas sus payasadas, pero esta vez no dudaré en detenerlo o eliminarlo si se atreve a interferir en mi plan.
Falcon miró fijamente a Silas antes de sonreír con desprecio.
—Haz lo que quieras, Silas. No me importa. A Brandon siempre le ha gustado meterse en lo que no le incumbe. Si esta vez decide ponerse en el bando equivocado, será su problema.
Silas sonrió abiertamente.
—Bien. Me gusta tu respuesta. —Le dio una palmada en el hombro a Falcon, ejerciendo una ligera presión—. No sabía que fueran tan unidos.
Falcon chasqueó la lengua.
—Basta de rodeos. Solo dime cuál es tu plan para usar a Lydia de carnada.
Silas sonrió de forma tenue. Sacó otra carpeta del cajón del escritorio y se la deslizó a Falcon.
—Ya que estás de acuerdo, a partir de mañana empezaremos a preparar todo.
Falcon abrió la carpeta. Examinó lo que Silas necesitaba para llevar a cabo el plan, mientras Silas se recostaba despacio en su silla.
—Llevo mucho tiempo esperando esta oportunidad. —Una sonrisa volvió a aparecer en su rostro—. Y esta vez, quiero que Cale sepa lo que se siente perder el control.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Se terminó la novela 🥹...
Este es el final del libro de verdadddddd????...
Y que pasó con el embarazo de Lydia??...
Que aburridaaaaaa ya está la novela...
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...