Naomi frunció el ceño con fuerza. Era evidente que aquella reacción no le agradó. Al ver su expresión, Chris se acomodó en el asiento hasta quedar frente a ella.
—¿En serio quieres seguir hablando de esto?
—Sí. —La respuesta llegó sin vacilar.
—Terca.
Naomi suspiró. Ni siquiera intentó negarlo. El silencio volvió a instalarse entre los dos. Pero esta vez era distinto; no era incómodo, solo eran dos personas agotadas por igual tras un largo día. Al final, Chris cedió. Por alguna razón, la mirada de Naomi esa noche lo hizo rendirse.
—Está bien.
Naomi se acomodó enseguida en la cama. Hasta se le iluminó un poco la mirada. Chris tuvo que reprimir una sonrisa.
—Solo voy a responder una pregunta. Y espero que lo entiendas.
Siguieron mirándose. Entonces, por primera vez esa noche, Chris dejó asomar una pequeña parte de su pasado.
—Yo no fui detrás de Felicia.
Una tenue sonrisa asomó a su cara, pero esta vez era distinta de lo habitual. Era la sonrisa de alguien que recuerda algo que pasó hace mucho tiempo, pero que jamás se borró del todo.
—Porque hay personas —dijo con la voz más baja de lo habitual— a las que es mejor dejar ir que obligar a quedarse.
Naomi no respondió de inmediato. Se quedó observando a Chris un largo momento. Por primera vez desde que lo conocía, se veía más serio que nunca. Como si guardara una parte de su historia que jamás le había contado a nadie.
Y, por extraño que pareciera, Naomi no quiso presionarlo.
—¿Ella te dejó? —preguntó Naomi en voz baja.
Chris se rio. No era una risa alegre, ni tampoco triste. Más bien parecía la de alguien que acababa de escuchar una pregunta cuya respuesta ya no importaba.
—Tal vez.
—¿Tal vez? —preguntó Naomi, confundida.
—Yo también la dejé a ella.
Aquella respuesta hizo que Naomi frunciera el ceño.
—Eso no me ayuda a encontrar la respuesta correcta.
Chris se rio.
—¿Entonces quién se fue en realidad?
Chris se levantó de la silla.
—¡Lárgate!
Chris la esquivó y esta vez se rio con más fuerza.
—¿Qué tiene de malo darle las buenas noches a mi prometida?
—Sal de mi habitación. —Naomi chasqueó la lengua mientras lo fulminaba con la mirada.
Chris recogió la almohada que había quedado no muy lejos de sus pies. Sacudió la parte que probablemente se había ensuciado cuando Naomi la arrojó y luego caminó de vuelta hacia la cama.
Le devolvió la almohada con una sonrisa.
—Hazme un espacio mañana. Tengo que regresar a Solaviz en dos días.
—No quiero —respondió Naomi con sequedad.
—Te acompañaré a buscar la universidad adecuada. Vas en serio con lo de continuar tus estudios, ¿verdad?
Esta vez, Chris no se sentó en la silla, sino al lado de Naomi, en el borde de la cama. Extendió la mano para acomodarle un mechón de cabello que le caía desordenado sobre la mejilla.
—Me alegra mucho saber que mi sugerencia te entusiasma.
—¡Ya quisieras! —Naomi le apartó la mano de un manotazo—. Además, pensándolo bien, tu sugerencia tiene bastante sentido.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Se terminó la novela 🥹...
Este es el final del libro de verdadddddd????...
Y que pasó con el embarazo de Lydia??...
Que aburridaaaaaa ya está la novela...
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...