—Nada. —Cale se encogió de hombros.
—¿Por qué sonríes así?
Cale se acomodó en el asiento y miró a Naomi con un brillo pícaro en los ojos.
—Porque te preocupas por mí.
Naomi apartó la cara.
—No te hagas ilusiones.
Por desgracia, esa reacción solo hizo que Cale ensanchara la sonrisa. Después de eso, Naomi no volvió a mencionar a Brandon.
No porque su curiosidad hubiera quedado satisfecha, sino porque sabía que Cale no diría nada más esa noche. Y cuando ese hombre ya había decidido algo, forzarlo a hablar solo conseguía que disfrutara más de la situación.
Era molesto.
En serio que era molesto.
Pero al menos un detalle logró darle cierta tranquilidad; Cale sabía quién era Brandon y conocía su vínculo con Falcon. Si había decidido trabajar con él, significaba que ya se había asegurado de que la alianza fuera segura.
Lo que significaba que nada de aquello se le había escapado.
Poco después regresaron al salón principal. El banquete seguía en marcha, pero el ambiente ya no estaba tan animado como antes. Algunos invitados ya habían empezado a retirarse; otros se habían reunido en pequeños grupos y continuaban las conversaciones que habían quedado interrumpidas.
Naomi volvió a sentarse junto a Lydia y Chris. De vez en cuando, algunas personas se acercaban a saludarlos, pero no se repitieron conversaciones tan agotadoras como las de antes.
Tal vez se debía a la presencia de Cale, o tal vez a que todos ya habían tenido suficiente entretenimiento por esa noche.
Por alguna razón, a Naomi le pareció que la segunda opción era la más probable.
Conforme se hacía más tarde, Silas anunció al fin el cierre del banquete. Los invitados comenzaron a retirarse de la mansión de la familia Evermont uno a uno. Afuera, el aire de la noche se sentía mucho más frío que cuando llegaron.
Naomi solo se dio cuenta de lo agotada que estaba cuando al fin se sentó dentro del auto. Estaba exhausta física y mentalmente.
Habían pasado demasiadas cosas en una sola noche y Naomi no quería pensar en ninguna de ellas. Por no hablar de todas las miradas que la habían seguido desde el momento en que entró al salón.
Al principio, todavía intentó prestar atención a la conversación dentro del auto. Chris y Cale discutían de vez en cuando sobre algo que ella no entendía del todo. Lydia intervenía en ocasiones, mientras Vincent, sentado adelante, parecía ocupado respondiendo varias llamadas de trabajo.
Pero con el paso de los minutos, sus voces parecieron alejarse cada vez más. Los párpados le pesaban. Naomi intentó resistirse, pero al final no lo logró. La cabeza se le fue ladeando despacio hasta que terminó apoyada en el hombro de Lydia.
Lydia giró la cabeza y su mirada se suavizó.
Sin decir nada, Lydia le apartó unos mechones de cabello que le caían sobre la cara. La muchacha ni siquiera reaccionó. Su respiración era suave y constante, señal clara de que estaba profundamente dormida.
—¿Ves? —susurró Lydia—. Está cansada.
Durante varios segundos, nadie habló. Luego Cale suspiró:
—Estoy empezando a arrepentirme de haber dejado que te le acerques tanto.
Chris se rio, pero no lo negó. Volvió a meterse en el auto y se inclinó con cuidado. Pasó un brazo por debajo de las rodillas de Naomi mientras con el otro le sostenía la espalda.
Por extraño que pareciera, Naomi no se despertó en lo absoluto. Solo arrugó un poco la nariz y luego, de manera inconsciente, buscó el borde del saco de Chris como quien busca una postura cómoda para seguir durmiendo.
Chris se quedó inmóvil por un instante, apenas una fracción de segundo. Pero fue suficiente para que Lydia lo notara. Porque, por primera vez en toda la noche, no parecía que Chris estuviera bromeando.
—No te hagas ideas raras, Chris —dijo ella.
—¿Qué crees que voy a hacer con una chiquilla que está durmiendo como un bebé? —protestó Chris con un gesto de fastidio—. En fin, muéstrame dónde queda la habitación de Naomi.
El sirviente que los había recibido asintió y guio a Chris, asegurándose de que nada obstruyera su paso mientras cargaba a Naomi hacia su habitación en el segundo piso.
Mientras tanto, Cale observó la escena frente a él durante unos instantes antes de dirigirse hacia la mansión.
—En serio tengo un mal presentimiento sobre esto.
—Ya déjalo. —Lydia entrelazó su brazo con el de su esposo—. Además, esta fue tu idea, ¿no?

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Se terminó la novela 🥹...
Este es el final del libro de verdadddddd????...
Y que pasó con el embarazo de Lydia??...
Que aburridaaaaaa ya está la novela...
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...