—Chris.
—Althea también tiene que saberlo —replicó Chris.
—Por favor, Chris. —Esta vez había un tono de súplica en la voz de Felicia—. No quiero que se preocupen.
Pero al final, la mujer suspiró y miró directo a Chris.
—Por favor.
Se hizo un breve silencio entre ellos. Por primera vez desde que empezó la conversación, Chris pareció quedarse sin argumentos.
Apretó la mandíbula, cerró los puños y su mirada delataba que analizaba muchas cosas. Era evidente que no le agradaba la petición. Sin embargo, unos segundos después, terminó por ceder.
—Me desesperas.
—Lo sé. —Esta vez una sonrisa asomó a la cara de Felicia—. Y muchas gracias por ayudarme esta vez.
Por alguna razón, esa sonrisa solo entristeció a Naomi. Unos minutos después, la mujer se despidió y siguió su camino. Chris la observó hasta que desapareció de su vista. Se quedó mirando el tiempo suficiente como para que Naomi al fin entendiera algo. Se recostó en la silla, tomó otro sorbo de jugo y comentó con tono despreocupado:
—Te gusta.
Chris volteó a verla.
—¿Qué?
—Te gusta esa mujer. ¿Cómo se llama? ¿Felicia?
—Estupideces. —Chasqueó la lengua con fastidio.
Naomi levantó una ceja. En toda su vida jamás había visto a alguien negar algo de una forma tan poco convincente.
—Desde aquí se nota demasiado.
—No —replicó Chris.
—Negación —se burló Naomi.
Chris se frotó la cara y suspiró.
—¿Cómo se supone que voy a cortejar a una mujer que ya está casada?
Naomi guardó silencio.
Chris tomó otro sorbo de su bebida antes de continuar:
—Así que prefiero casarme con otra persona antes de meterme en medio de su relación.
Sus palabras sonaban casuales, como si no fueran más que una broma. Pero por alguna razón, Naomi sintió que detrás de ellas se ocultaba un gran peso. Y al ver la sonrisa que apareció en la cara de Chris, se convenció todavía más.
En realidad, intentaba convencerse a sí mismo más que a cualquier otra persona.
Se hizo un breve silencio entre ellos. Naomi miró directo a Chris.
—¿Te parece normal?
Chris no respondió. Porque, en el fondo, esa misma duda ya se le había cruzado por la cabeza en cuanto vio el moretón en la cara de Felicia.
—No sé qué está ocultando —dijo Naomi en un tono más suave—, pero sí sé una cosa.
—¿Qué?
—Parece alguien que está lidiando sola con un problema.
La expresión de Chris cambió.
Naomi exhaló con calma.
—Si de verdad te importa, no te quedes aquí sentado fingiendo que todo está bien.
Chris se le quedó mirando unos instantes. Luego, sin darse cuenta, volvió la mirada hacia el lugar donde había visto a Felicia por última vez. Y por primera vez desde que ella se fue, comenzó a inquietarse.
Porque tal vez Naomi tenía razón. Y quizá, si se quedaba ahí sentado ese día, perdería la oportunidad de averiguar qué le estaba pasando en realidad a Felicia.
—Ve tras ella, Chris. No quieres que le pase nada malo, ¿verdad?

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Se terminó la novela 🥹...
Este es el final del libro de verdadddddd????...
Y que pasó con el embarazo de Lydia??...
Que aburridaaaaaa ya está la novela...
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...