Althea chasqueó la lengua, pero al final sonrió.
—Sí, por favor, ve a hacer tus cosas. Y vuelve para la cena.
Cale sonrió ampliamente.
—Sí, señora. Qué comprensiva eres.
Lydia suspiró. La forma de hablar de Cale era desesperante. Sin embargo, unos minutos después, caminaba junto a su esposo mientras se alejaban del campamento. Tomados de la mano, siguieron por el borde del bosque.
Un sendero estrecho se extendía junto al río, entre el pasto silvestre y los pinos. Allí hacía más frío. El sol de la tarde se filtraba por los claros del follaje y arrancaba destellos a la corriente.
Lydia miró al hombre que iba a su lado.
—Ya estamos bastante lejos del campamento.
Cale sonrió.
—Cale. —Lydia empezaba a perder la paciencia.
—¿Sí, mi amor?
—¿En serio no vas a decirme qué estás planeando?
Esta vez, Cale apenas la miró y sonrió. Por alguna razón, ese gesto acentuó las sospechas de Lydia.
—¿En serio quieres saberlo, mi amor?
Apenas terminó de susurrar aquellas palabras, Cale la rodeó por la cintura con un brazo.
—¡Cale!
Lydia ni siquiera alcanzó a reaccionar antes de que él la levantara del suelo. Por reflejo, rodeó el cuello de Cale con los brazos y le rodeó la cintura con las piernas para no caerse.
—¡Bájame! —protestó Lydia.
Cale no le hizo ningún caso. Rio y continuó caminando por la orilla del río como si cargar así a su esposa fuera lo más natural del mundo.
—¡Cale! —Lydia le pellizcó el hombro con fuerza.
—Te escucho.
—Bájame ahora mismo.
—No.
—Eres insoportable.
—Lo sé.
Lydia volvió a pellizcarlo. Pero ni siquiera eso hizo que Cale cambiara de opinión.
—¿Me trajiste hasta aquí por esto?
—Es una de las razones.
Lydia suspiró hondo. Claro. Debió haberlo adivinado desde el principio. Cale inclinó un poco la cabeza hasta casi rozar su frente con la de ella.
—Solo quería pasar un rato a solas con mi esposa.
Su voz era mucho más suave de lo habitual.
—Sin las discusiones de Josh y Chris.
Lydia acabó riéndose.
—Sin los lloriqueos de Chase ni las carreras de Grace por todos lados.
Lydia volvió a reírse.
—Y sin que nadie pueda interrumpirnos por un rato.
Se miraron a los ojos. A esa distancia, Lydia sentía el aliento cálido de Cale contra la cara. Por un momento, el rumor del río y el susurro de la brisa llenaron el silencio entre ambos.
—Quiero disfrutar de este lugar contigo —susurró Cale—. ¿Te molesta?

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Se terminó la novela 🥹...
Este es el final del libro de verdadddddd????...
Y que pasó con el embarazo de Lydia??...
Que aburridaaaaaa ya está la novela...
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...