Naomi agachó aún más la cabeza y esta vez los hombros le temblaron un poco. Se le escapó otro sollozo.
—S-sí, lo sé —susurró con voz temblorosa—. Y se lo agradezco en serio. Si usted no hubiera estado ahí, no sé qué habría...
—No pienses en eso.
Naomi no esperaba que Cale se levantara de pronto y caminara hacia ella.
El hombre se agachó frente a ella y le acarició el cabello con una ternura sorprendente. Confundida por lo que hacía, Naomi levantó despacio la cara.
Ahora estaban tan cerca que podían distinguir cada gesto del otro.
—No dejaré que vuelva a pasar. —Cale sonrió—. Pero al menos por ahora, estás a salvo conmigo.
Naomi tardó un instante en asimilar sus palabras.
—¿Volverá a pasar algo así?
—No —respondió Cale con seguridad—. Me aseguraré de que estés a salvo a mi lado.
Naomi permaneció en silencio unos instantes antes de sonreír apenas.
—Gracias.
—¿Sabes? —continuó Cale en voz baja mientras le secaba las lágrimas—. Hace tiempo conocí a una niña mucho más terca que tú ahora.
Naomi entrecerró los ojos, confundida.
—¿Qué?
No solo la sorprendió lo que Cale dijo, sino también la forma en que la estaba tratando.
—Lloraba cada vez que yo me iba.
Naomi lo miró, incrédula.
—¿Quién?
—Tú.
—¿Yo?
Por primera vez desde que entraron a la habitación, Cale sonrió.
—Cada vez que yo venía a la residencia Devereux, me seguías a todas partes. —Cale apartó la mirada, como si recordara algo de hacía muchísimo tiempo—. A veces eras todavía peor. Te negabas a dormir si no me veías primero.
Naomi se rio con incredulidad.
—Eso es imposible.
—¿Quieres pruebas?
Los recuerdos de Naomi resurgieron poco a poco en su mente, sobre todo los incontables días que pasó acompañándola a todas partes.
Cale y Naomi habían sido tan unidos que ella a menudo se quedaba dormida en sus brazos.
Pero si lo admitía ahora, ¿quién sabía cómo reaccionaría Naomi? Podría acusarlo de ser un mentiroso descarado.
Por un momento, Naomi guardó silencio con la mirada fija en la vieja fotografía que tenía en las manos. Para su sorpresa, una sensación desconocida pero reconfortante la invadió.
Solo entonces Naomi se dio cuenta de algo más. Se fijó en la forma en que Cale la miraba y le hablaba, incluso cuando se mostraba brusco e irritante. A pesar de su brusquedad, siempre había actuado pensando en ella. Naomi volvió a levantar la cara y miró a Cale con renovada curiosidad.
—Nunca imaginé que tuviéramos recuerdos así en común —dijo en voz baja.
Cale arqueó una ceja.
—¿Quieres que te cuente más de cómo eras en ese entonces?
—Sí —respondió Naomi sin pensarlo—. Me encantaría escucharlo.
Cale volvió a sonreír apenas y le acarició el cabello una vez más.
—Supongo que puedo contarte algunas historias.
Naomi ladeó la cabeza antes de volver a hablar, con un tono juguetón e inquisitivo.
—Espere... —Contuvo una risa—. No me diga que en ese entonces me pidió que me casara con usted.

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Se terminó la novela 🥹...
Este es el final del libro de verdadddddd????...
Y que pasó con el embarazo de Lydia??...
Que aburridaaaaaa ya está la novela...
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...