—Trataré de volver a casa lo antes posible —dijo ella al fin.
—Eso espero —dijo Althea en tono conciliador—. Nathan no deja de preguntar por Cale y por todos ustedes. Aunque sea terco, en el fondo quiere que vengan a visitarlo.
Lydia sonrió apenas.
Nathan rara vez demostraba su cariño abiertamente, pero siempre había querido mucho a su familia, a su manera y en silencio.
—Hablaré con Cale cuando terminemos.
—Procura que no se asuste cuando se lo digas —se apresuró a decir Althea—. Nathan ya está mejor. Es solo que no quiero que Cale se entere por otra persona.
Lydia ya podía imaginarse cómo reaccionaría su esposo.
Cale solía parecer frío e impenetrable, pero con su familia era mucho más sensible de lo que cualquiera habría imaginado.
—Entiendo.
Althea guardó silencio unos segundos antes de preguntar en tono suave:
—Lydia... ¿qué fue exactamente lo que pasó allá?
Lydia miró a Naomi, que ahora la observaba con angustia, y su expresión se suavizó.
—Te digo después —respondió Lydia en voz baja—. Por ahora, todo sigue siendo un caos.
Durante unos instantes, ninguna dijo nada y solo se escuchó la lluvia.
Entonces Althea suspiró hondo.
—Está bien. Pero prométeme que volverás a llamar cuando las cosas se calmen.
—Te lo prometo.
—Y cuídate mucho.
Cuando terminó la llamada, Lydia apartó el celular.
Naomi preguntó enseguida, casi en un susurro:
—¿Qué pasó? Sonaba como si... ¿Pasó algo malo?
Lydia esbozó una leve sonrisa para tranquilizarla.
—Por ahora, sí. Pero parece que tendremos que volver pronto a Solaviz.
La expresión de culpa de Naomi se acentuó.
Lydia notó el cambio en la expresión de la chica.
—No empieces a culparte otra vez —dijo Lydia con dulzura. Se levantó, caminó hacia Naomi y se sentó junto a ella en el borde de la cama—. Tú también fuiste una víctima esta noche.
Naomi bajó la cabeza sin decir una palabra.
Lydia suspiró y volvió a mirar la pantalla del teléfono. Desde hacía rato, otro nombre encabezaba su lista de llamadas perdidas.
Chris.
Sin esperar más, Lydia le devolvió la llamada. Chris contestó a los pocos segundos.
—¿Lydia? —Chris sonaba confundido y aliviado a la vez—. Por fin. ¿Dónde están?
—¿Para qué quieres saberlo? —preguntó Lydia, extrañada.
No era propio de Chris preguntar algo así con tanta urgencia.
Lydia cerró los ojos un instante.
Las imágenes volvieron a su mente. Naomi llorando de miedo. Cale corriendo tras los hombres que intentaron secuestrarla. La sangre en el brazo herido de Cale.
—Es difícil de explicar por teléfono —dijo Lydia al fin, en voz baja—. Pero las cosas no están bien.
—¿Otra vez metieron a Cale en un problema?
Lydia rio sin humor.
—Por desgracia, esta vez está en medio del caos.
Chris suspiró, abatido, al otro lado de la línea.
—Está bien. Voy para allá.
—No vengas solo.
—¿Tan idiota me crees?
A pesar de la situación, Lydia sintió cierto alivio al escuchar que Chris volvía a ser el de siempre.
—Ahora te mando la ubicación.
—Lydia.
—¿Sí?
Chris bajó la voz. La preocupación era ya inconfundible.
—Están a salvo... ¿verdad?

Comentários
Os comentários dos leitores sobre o romance: El Mes Que Fuimos Verdad
Se terminó la novela 🥹...
Este es el final del libro de verdadddddd????...
Y que pasó con el embarazo de Lydia??...
Que aburridaaaaaa ya está la novela...
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...