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El Mes Que Fuimos Verdad romance Capítulo 706

Durante los segundos siguientes, solo se escuchó un débil murmullo al otro lado de la línea. Y entonces... Un grito.

Se escuchó a través de la línea, agudo y angustioso. Cale se puso de pie con un movimiento tan brusco que rompió cualquier apariencia de calma. La silla se deslizó hacia atrás con un fuerte chirrido contra el piso.

—¿Esa era Lydia? —Ya no sonaba indiferente.

Por una fracción de segundo, el control que siempre mantenía se le escapó. Su mirada se volvió seria y contuvo el aliento, como si el espacio a su alrededor se hubiera estrechado.

Vincent cubrió con la mano el micrófono del celular.

—La señora Lydia y la señorita Naomi están de regreso. Trent informó que un vehículo las sigue desde el centro comercial.

—Dámelo —dijo Cale, que ya se acercaba.

—Por favor, mantenga la calma. —Vincent negó con la cabeza, aunque su tono siguió siendo mesurado—. Trent todavía tiene la situación bajo control. Ya di instrucciones a otro equipo para que se movilice.

Al otro lado de la línea, la voz de Trent volvió a escucharse entre el rugido del motor y el estrépito inconfundible de un choque.

Vincent se concentró en la llamada.

—Trent, sigue conduciendo. No te detengas. Toma una ruta alterna y evita las zonas concurridas. Los refuerzos se dirigen hacia ti. Recuerda que tu prioridad es proteger a la señora Lydia y a la señorita Naomi. Pase lo que pase, asegúrate de que estén a salvo.

Cale se quedó inmóvil, pero no parecía tranquilo en absoluto. Tenía los puños cerrados y la mandíbula tensa. No interrumpió, pero no apartó la atención de la llamada.

Pasaron unos segundos que se alargaron mucho más de lo que debían. Vincent cortó la llamada, respiró hondo y se volvió hacia Cale.

—Todavía las persiguen, pero Trent intenta distanciarse de ellos.

La habitación pareció enfriarse.

—¿Quién? —preguntó Cale, con la voz otra vez baja, pero esta vez sonaba mucho más peligroso—. ¿Quién se atrevería a perjudicarme de esta manera?

Vincent negó con la cabeza, incapaz de sostenerle la mirada. La furia de Cale resultaba abrumadora.

—Aún no podemos confirmar quién está detrás de esto.

El silencio no duró mucho. Brandon, que había permanecido en silencio todo ese tiempo, se inclinó un poco hacia adelante. Su expresión cambió. Brandon ya no parecía relajado, sino intrigado.

—Imaginé que actuaría pronto, pero no tanto.

—¿De quién estás hablando? —insistió Cale con mayor dureza.

Brandon no respondió. Se limitó a observar a Cale, como si evaluara cuánto podía revelarle, y luego respondió con aparente despreocupación, aunque cada palabra parecía calculada:

—¿En serio no lo sabes?

Nadie habló por un momento. El tenso silencio se prolongó hasta que Cale por fin exhaló despacio.

—Así que es cierto. Tienes vínculos con Don Falcon.

—Como te dije antes, no puedo desligarme por completo de ciertos lazos de familia. Pero seguimos caminos distintos. —Brandon se puso de pie y se acercó a Cale antes de continuar—. Decidió tomar una medida… bastante inesperada.

Ahora estaba a poca distancia de él.

—Pero tengo curiosidad —añadió en voz baja, con evidente interés—: ¿qué es lo que quiere el idiota de mi hermano?

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