Un momento después, se reclinó en su silla.
Durante años, la organización del Dragón Negro había permanecido bajo su control como guardiana del apellido Devereux, que estuvo a punto de extinguirse. Pero la verdadera heredera del linaje, la que debía ocupar el lugar que le correspondía, dormía ahora en un cuarto de huéspedes del piso de arriba, ajena a la magnitud del peligro que la acechaba.
—Ese era mi plan —dijo Cale al fin.
La conversación se interrumpió cuando sonó el celular de Vincent. Al principio, la expresión de Vincent se mantuvo neutra mientras escuchaba el reporte que llegaba por la llamada. De pronto, su mirada se tornó alerta.
Colgó y clavó la mirada en Cale unos segundos antes de hablar.
—Cambié de opinión. Deberíamos posponer el anuncio del regreso de la señorita Naomi.
Cale arqueó una ceja.
—¿Por qué?
—Acabo de recibir noticias.
Hizo una pausa, tocó varias veces la pantalla de la tableta y luego le deslizó un archivo nuevo.
Fotos de un aeropuerto privado. Grabaciones de cámaras de vigilancia. Listas de vehículos que entraban a la ciudad. Personas que se movían discretamente por Portclair.
—Don Falcon ya está en la ciudad.
La expresión de Cale no cambió, pero el ambiente a su alrededor se cargó de tensión.
—¿Desde cuándo?
—Hace unas horas. Usó una ruta privada. Ya activó su red de informantes.
—¿A qué distancia está?
—Todavía no está lo bastante cerca para llegar hasta esta casa. —Vincent hizo una pausa—. Pero sí para intentarlo.
Cale se levantó y caminó hasta el gran ventanal del estudio. Desde el piso superior, Portclair se extendía como un mar infinito de luces.
—Refuerza la seguridad.
—Ya lo hice en cuanto me enteré.
—Duplícala.
—¿Para quién? —preguntó Vincent, sorprendido.
Cale giró un poco la cabeza.
—Naomi y mi esposa.
Vincent inclinó la cabeza.
—Sí, señor.
Los sonidos de una paz demasiado fácil de olvidar. Cale miró la puerta un momento y luego volvió la vista hacia Vincent.
—Refuerza la seguridad del perímetro esta noche. Nadie entra sin permiso. Que revisen cada vehículo.
—Sí, señor.
—Y si Falcon se acerca...
—Entiendo.
Vincent se disponía a irse cuando Cale lo detuvo con un tono más bajo que antes.
—Si Don Falcon descubre quién es en realidad...
Vincent miró a Cale un momento y luego respondió con calma, como si se limitara a constatar lo inevitable.
—Comenzará una guerra.
—Entonces... —Vincent respiró hondo—. Nadie debe saber la verdad. Toda la familia Devereux espera que actúe con prudencia y sepa proteger el linaje.
Por primera vez esa noche, Cale apretó la mandíbula.
—No ha olvidado la promesa que juró cumplir, ¿verdad?

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Mes Que Fuimos Verdad
Se terminó la novela 🥹...
Este es el final del libro de verdadddddd????...
Y que pasó con el embarazo de Lydia??...
Que aburridaaaaaa ya está la novela...
Que decepción esperaba la luna de miel de Naomi y Chris...
Me gusta esta historia pero se nota que está hecha con IA (no me molesta) Pero la IA en algún punto comienza a olvidar cosas o a confundirse, solo tengan cuidado con los detalles ya van varios que se les escapan...
Porque Eli no le dice mamá althea y papa a Dave . No la adoptaron?...
Esa autora habla más que los propios personajes jajaja unos grandes textos y pequeños diálogos...
Que molesto es tener que pagar y tener que esperar que suban 5 capítulos diario... Por favor ya...
Suban la novela completa...