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ÉL ME QUERÍA SUMISA, NO REINA romance Capítulo 193

Pero Vento Corp era el único vínculo que le quedaba con Felisa, y no quería perderlo bajo ninguna circunstancia.

—¿De verdad no hay otra opción? —preguntó con voz ronca, envuelto en una nube de derrota absoluta.

—A menos que la otra parte retire la demanda por voluntad propia y perdone la indemnización.

Pero eso, evidentemente, era un milagro que no iba a ocurrir.

Alfonso cerró los ojos lentamente. Un nudo amargo se le formó en la garganta, ahogándolo en impotencia y desesperación.

Al regresar a la casa en Bahía Mansa, se dejó caer exhausto en el sofá.

Antes, este lugar estaba lleno de calidez; la risa de ella, el olor a comida recién hecha, cada rincón rebosaba vida.

Ahora, la casa estaba sumida en un silencio sepulcral. Solo estaba él, rodeado de un vacío que le apuñalaba el pecho.

Lo que antes fue gloria y éxito rotundo, hoy era miseria y soledad.

No lo entendía. Había cometido un simple desliz... ¿por qué su vida entera se había desmoronado de esta forma?

Al día siguiente, fue a buscar a Facundo Ruiz.

—Señor Lozano, ¿a qué debo el honor de su visita?

Facundo no parecía para nada sorprendido de verlo; de hecho, era como si hubiera estado esperando su llegada.

Alfonso ignoró su tono burlón y fue directo al grano.

—Quiero vender la mitad de mis acciones. Me imagino que te interesa.

—¡Pero con la mitad no te alcanza para pagar lo que debes, Alfonso! —Facundo sonrió con sorna—. Hagamos esto: véndeme todas tus acciones y te las compro a precio de mercado.

La mirada de Alfonso se volvió de hielo.

—Facundo, no te pases de listo.

Capítulo 193 1

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