De manera inesperada, Arlet se convirtió en la nueva belleza del campus.
Isabel, viendo su expresión molesta, le dijo con una sonrisa: “Al fin y al cabo eres la nueva belleza del campus, deberíamos estar felices”.
“¿Belleza del campus? Más bien parece una broma”.
Arlet se sentía como si le hubieran forzado a tragar algo desagradable.
En la profunda noche, Erik y su equipo entraron discretamente en Ciudad de México, sin alertar a los medios ni a los fans. Todos pensaban que estaba en el extranjero para una sesión de fotos, sin saber que había regresado en silencio en su avión privado.
Iván echó un vistazo a Erik, quien lucía agotado, y sintió pena por él. Según el plan original, debían haberse quedado en Francia durante una semana, pero él apresuró el viaje a solo cuatro días para pasar el cumpleaños con su hermana, lo que lo hizo viajar un día entero.
“¿Ya quedaste con ella?” Preguntó Iván.
Erik apenas levantó los párpados y dijo: “No”.
Iván sintió cómo su presión arterial comenzaba a subir.
“Mantén mi día libre mañana, además reserva un lugar, que sea un restaurante con privacidad”.
“Ya está todo arreglado. No tienes trabajo programado para los próximos tres días”.
Erik sacó su celular, queriendo enviarle un mensaje a Arlet, pero al ver la hora, guardó el celular.
Al mediodía, Arlet recibió un mensaje de Erik.
Erik: 【Arlet, hoy es mi cumpleaños.】
Antes de que Arlet pudiera enviar sus deseos de cumpleaños, llegó otro mensaje.
Erik: 【¿Te gustaría cenar conmigo esta noche?】
Arlet miró aquel simple mensaje por un largo rato y finalmente escribió una palabra.

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