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El Karma romance Capítulo 381

Ingrid no sabía lo que le gustaba comer, así que tomó un huevo frito dorado y lo puso en su plato, diciendo: "Come un poco más."

Greta observaba con satisfacción la escena acogedora en el amplio comedor, y una sonrisa se dibujaba inconscientemente en su rostro.

Una joven sirvienta que acababa de llegar susurró: "La señora parece como si estuviera normal de nuevo."

Mirando a la señora, no se podía adivinar que sufriera de algún trastorno mental.

La mirada de Greta se posó en Ingrid diciendo: "Qué maravilloso sería si la señorita pudiera mantenerse así siempre."

La enfermedad de Ingrid era como intermitente, con buenos y malos momentos. Cuando estaba lúcida, era completamente normal. En sus episodios, no reconocía a nadie, solo buscaba a su hija, a veces mordía a las personas y hasta podía llegar a hacer cosas peligrosas.

Durante los años que la señorita Sandell estuvo desaparecida, su enfermedad empeoró mucho. En esos últimos años, bajo el cuidado de Alexander, su condición mejoró bastante y los momentos de lucidez aumentaron, pero aún no se sabía cuánto tiempo llevaría recuperarse completamente.

La familia desayunaba felizmente.

De repente, un ruido de algo pesado cayendo se oyó en la entrada del comedor, y todos voltearon a mirar. Ahí estaba una joven de figura esbelta y cabello largo, de pie en la entrada. A sus pies estaba el bolso que había caído.

Freya, con una cara llena de nerviosismo y miedo, se disculpaba con los presentes en el comedor: "Lo siento, no quise interrumpir su desayuno."

Erik, al verla, no pudo ocultar su disgusto.

Marcus, mirando a su hija adoptiva tan insegura, dijo: "¿Ya desayunaste? Si no, ven y come con nosotros."

Freya mostró una sonrisa de felicidad diciéndole: "Desde luego, papá."

Capítulo 381 1

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