Arlet lo miró con una mezcla de resignación y diversión, pues ante ese chico que no seguía las reglas convencionales, se encontraba un poco a merced de las circunstancias.
"Erik." Apenas Arlet empezó a hablar, inmediatamente se encontró con la mirada de descontento de Erik.
"¡Llámame hermano!" Exclamó Erik con seriedad y al siguiente segundo, cambió a una expresión de adulación y súplica mientras decía: "Arlet, dime hermano solo una vez. Puedes no aceptar a los otros dos, pero a mí sí. Soy tu hermano, el que más te cuida."
Arlet se quedó sin palabras ante su petición y al ver que ella no respondía, Erik no insistió y cambió de tema: "Arlet, he estado filmando durante todo el día y vine aquí sin parar, estoy muy cansado. ¿Dónde puedo dormir?"
Dicho eso, se levantó para buscar un lugar para dormir, pero se dio cuenta de que en esa pequeña casa, solo había un dormitorio.
"Dame una manta, dormiré aquí esta noche." Dijo Erik y luego se sentó en el sofá, con su guapo rostro iluminado por una sonrisa encantadora.
"Te reservaré un hotel, ve a dormir allí." Comentó Arlet.
"No, dormiré aquí esta noche." Dijo Erik, imperturbable y luego agregó: "Los hoteles no son tan buenos como este lugar. Antes, cuando éramos pequeños, solo podía dormir si me abrazabas. Ahora, aunque no pueda abrazarte, puedo quedarme a tu lado."
Arlet guardó silencio mientras se preguntaba a sí misma: "¿Debería echarlo usando la fuerza?"
Casi podía prever que aquel tipo haría un escándalo solo para quedarse, pero nunca imaginó que una superestrella del entretenimiento también pudiera tener un lado tan desvergonzado, realmente estaba desafiando sus valores.

VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Karma