Diego frunció el ceño, pero no reprendió a Joel y al ver eso, este último se sintió aún más orgulloso. Antes solía preocuparse por ser un hijo adoptivo, por lo que tenía ciertas reservas, pero actualmente que sabía que era considerado como un verdadero hijo de la familia Monroy, abandonó su cautela anterior y se volvió completamente desinhibido.
Diego le dijo a Arlet: “Explícame el porqué de tu selección.”
“¿El lugar central no siempre es para el rey de los edificios?” Replicó Arlet con una pregunta.
Diego sonrió, sacudiendo ligeramente la cabeza mientras pensaba que después de todo, una hija no podía superar a un hijo.
Joel también rio, lleno de sarcasmo.
Diego apuntó con el dedo a varios lotes y a la vez decía: “Joel tiene razón, el mejor lote es el que está junto al río, seguido por el que está en la parte trasera izquierda. En cuanto al lote que mencionó Arlet, estaría bien en otro lugar, pero aquí no funciona.”
Joel lanzó una mirada desafiante a Arlet con aire de superioridad y ella simplemente lo ignoró.
Diego explicó los pros y los contras de cada lote en detalle, finalmente señaló el lote junto al río y dijo: “Ese es nuestro objetivo esta vez.”
Joel dijo con una sonrisa: “Papá, no te preocupes, te aseguro que cumpliré con la tarea.”
Diego miró a sus hijos con una sonrisa y dijo: “Bien. Ustedes dos deben trabajar juntos en armonía, ¿entienden?”
Joel realmente quería sacar a Arlet de la competencia, pero sabía que eso era imposible y dado que así era, no sería tan tonto como para decirlo en voz alta.
Al salir del estudio, Joel le dijo a Arlet: “En esta subasta, solo siéntate y mira. Yo me encargaré del resto. No me causes problemas, ¿entendido?”
Arlet le lanzó una mirada y se dio la vuelta para regresar a su habitación, una vez dentro de esta, ella recibió una llamada de Sebastián, el cual le dijo: “Jefa, he completado la tarea que me encomendaste. Solo que para entrar necesitamos suficiente capital, se requiere un depósito de garantía de cien millones de pesos.”
VERIFYCAPTCHA_LABEL
Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Karma