Entrar Via

El Karma romance Capítulo 249

Oliver se dirigió a las dos personas diciéndoles: "Han malentendido, yo no soy el genio de las acciones."

Pero ellos no le creyeron y le dijeron: "No necesitas engañarnos, sabemos que sí eres tú. Ya nos hemos informado bien y nos dijeron que el genio de las acciones está en esta sala privada. Aparte de ti, ¿quién más podría ser?" El hombre hablaba con confianza. Ambos ignoraron completamente a Arlet, ya que ella era demasiado joven y no parecía en lo más mínimo una experta de las acciones.

Oliver se encontraba sin palabras, pero al final logró decir: "En serio no lo soy."

Pero ellos siguieron riendo descreídos, sin tomar en serio sus palabras, por lo que uno de ellos pidió: "Como el genio de las acciones que eres, ayúdanos a ver qué acciones serán más rentables en el futuro."

"Solo dinos, ¿sí?" Comentó la otra persona.

"Conocemos las reglas, el diez por ciento de las ganancias serán para ti."

Oliver se vio en un dilema, pero su mirada se dirigió involuntariamente hacia Arlet, quien le hizo una seña con el ojo, pues después de un mes de convivencia, ya tenían una cierta complicidad, por eso él entendió, y señaló las acciones que Arlet había estado observando todo el tiempo, diciéndoles: "Estas acciones probablemente subirán."

Los dos hombres se llenaron de alegría, sintiendo instintivamente que eso era una admisión indirecta de su identidad.

"Gracias." Ambos agradecieron reiteradamente y tras obtener lo que querían, se marcharon con buen ánimo, pero no sin antes insistir hasta conseguir el número de celular de Oliver.

Una vez que se fueron, Oliver suspiró aliviado y mirando la recompensa sobre la mesa, volteó a ver a Arlet mientras le preguntaba: "¿Qué hacemos con esto?"

"Es para ti, quédatelo."

Oliver negó con la cabeza y comentó: "No está bien, esto era para el genio de las acciones y yo no lo soy."

"Nadie puede garantizar al cien por cien de ganancias sin tener pérdidas. ¿Piensas que esas compañías financieras se atreverían a asegurarlo? Por supuesto, debemos aclararlo con ellos de antemano." Respondió Arlet y Oliver asintió, entendiendo, pero luego planteó otra interrogante: "¿Y cómo van a confiar en nosotros para manejar su dinero?"

"Tú eres el genio de las acciones." Dijo Arlet sonriendo.

De repente Oliver comprendió su intención, ellos usarían el nombre del 'genio de las acciones' para atraer a un grupo de inversores.

"Si los que acaban de irse, ganan dinero, ¿no crees que te ayudarán promocionándote? Con ellos promoviéndote, tu fama como el 'genio de las acciones' se consolidará." Concluyó Arlet y Oliver asintió, pues ella tenía razón, si diez o veinte personas ganaban dinero siguiéndolo, ¿cómo podrían los demás no creerle?

Ese era el efecto mariposa.

Arlet observaba su expresión y continuaba delineando poco a poco el gran plan, seduciéndolo a avanzar en la dirección que ella había indicado.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Karma