Entrar Via

El Karma romance Capítulo 236

Ocho horas después, el resultado estaría listo.

Arlet no fue a ningún lugar, simplemente se sentó tranquila en el sillón del pasillo, esperando silenciosamente el resultado.

Los empleados y enfermeras que iban y venían no podían evitar mirarla de reojo. No era que la apariencia de la chica fuera demasiado atractiva, sino que la atmósfera de silencio y opresión que emitía era llamativa.

La enfermera que había ayudado a Arlet con los trámites regresó de la cafetería del personal y, al verla sentada allí, no pudo evitar decirle: "Jovencita, aún faltan cinco horas para el resultado de la prueba. Puedes salir a tomar aire y volver más tarde. Sentarse aquí sin hacer nada es muy aburrido."

"Gracias, estoy al tanto." Arlet le respondió a la enfermera con una leve sonrisa, pero sin intención de irse.

Viendo que no se movía, la enfermera no insistió más y se fue con sus colegas mientras conversaban.

"Es la primera vez que veo a una jovencita venir sola a hacerse una prueba de paternidad."

"Es normal. Una vez que pases más tiempo aquí, verás todo tipo de gente y situaciones extrañas." Dijo un médico veterano en voz baja.

"Mirándola, debe haber descubierto algo y ahora solo espera la sentencia final." Comentó un empleado nuevo en voz baja.

El médico, sin embargo, sacudió la cabeza y dijo: "No necesariamente. Hace tres años, me encontré con un joven de dieciocho o diecinueve años que vino solo a hacerse la prueba. La razón resultó ser que sus padres favorecían a su hermana y él sospechaba que había sido adoptado. El resultado de la prueba confirmó que era su hijo biológico, pero aun así, cuando recibió el resultado, insistía en que era imposible, que habíamos cometido un error."

Al recordar aquel incidente, la persona sonrió, encontrándolo a la vez gracioso y curioso.

A Arlet no le importaban las miradas de quienes la rodeaban, ya fueran de curiosidad o desaprobación, ella solo quería saber el resultado lo antes posible.

En esa ocasión su mirada fue directamente al resultado final, que decía que la probabilidad de parentesco con Diego era del 0.112378399%

Sus ojos se fijaron en esos números, ella se quedó inmóvil, como si alguien la hubiera congelado en su lugar.

Pasaron varios minutos hasta que finalmente, su rígido cuerpo se movió y una hermosa pero silenciosa sonrisa se dibujó en su rostro. Esa sonrisa parecía estar cargada de amargura, lucía burlona, triste, resentida, y finalmente se comprimió en una sonrisa fría y desolada.

¡Ellos realmente la habían engañado mucho!

En ese momento comprendía por qué no importaba cómo intentara complacerlos o adaptarse a ellos, siempre permanecían indiferentes hacia ella. Todo era porque no era su hija.

No era de extrañar que pudieran empujarla tan despiadadamente hacia Renato Ríos, resultaba que ella era solo una herramienta que mantenían para recolectar riquezas.

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Karma