Entrar Via

El juguete del abogado romance Capítulo 190

Una semana después…

Cristian fue guiado hacia el interior del área de neonatología.

Tras lavarse y desinfectarse las manos, una enfermera le indicó que pasara al retén.

Allí, dentro de una cuna térmica, se encontraba su hijo.

El bebé, nacido antes de tiempo pero con los pulmones ya lo suficientemente maduros gracias al tratamiento previo, respiraba por sí mismo.

—Ya puede cargarlo, señor Sterling —le indicó la enfermera con respeto.

Aquella era la primera vez en que tomaría en brazos a su hijo.

No sabía cómo hacerlo.

Jamás había cargado a un bebé. Mucho menos a uno tan pequeño.

Su torpeza fue más que evidente para la enfermera, quien no tardó en indicarle con paciencia como sostenerlo.

—Ponga la mano izquierda aquí, sosteniendo bien el cuello y la cabeza, y con la derecha deslice el brazo por debajo de la espalda... así, sin miedo.

La instrucción era simple, pero sus hombros rígidos y sus brazos no parecían dispuestos a colaborar del todo.

—Eso es. Ahora acérquelo despacio a su pecho…

Para colmo, la pequeña criatura se movía demasiado, con una soltura impropia de un bebé que apenas llevaba una semana fuera del vientre.

Y entonces recordó todas las quejas de Estefanía con respecto a este travieso.

Todas las noches le decía que no dejaba de moverse en su barriga y cómo parecía bailar al son de la música.

¿Qué haría ella si pudiera sostenerlo así?

El pensamiento fue demasiado fugaz. Demasiado doloroso.

En ese espacio, con su hijo en brazos, no sintió la emoción que debería sentir como padre.

Faltaba algo.

Aquel era un hecho innegable.

Su familia estaba incompleta. Y el pequeño en brazos parecía saberlo perfectamente, porque no se sentía cómodo con él.

El niño no tardó en empezar a llorar.

Era un llanto débil, como el maullido de un gato hambriento.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El juguete del abogado