Entrar Via

El Heredero del Arrogante Millonario romance Capítulo 88

A Matthias no pareció afectarle la temperatura del agua.

Su sangre calentaba demasiado su cuerpo en ese momento como para sentirla.

Alcanzó a Davinna antes de que pudiera alejarse demasiado y la sujetó con fuerza por la cintura, obligándola a detenerse. Ella apoyó una mano contra su pecho para mantener cierta distancia entre ambos. Seguía respirando deprisa, pero ya no era por la discusión anterior. Había algo que llevaba demasiado tiempo queriendo preguntarle y, después de enterarse de que en dos noches anunciaría su compromiso y en dos semanas estaría casado, no pensaba seguir tragándose las palabras.

—Me preguntaste si quería que te casaras con Bianca —dijo finalmente.

Matthias dejó de intentar acercarla.

Davinna levantó el rostro para mirarlo. Matthias continuaba pegado a su cuerpo, pero ella ya no estaba pensando en aquello. Recordaba perfectamente la otra noche. La pregunta inesperada. Su cobardía al responder que hiciera lo que quisiera porque no había querido darle la satisfacción de admitir que la idea de verlo casado con otra mujer le dolía.

—Si mi respuesta hubiera sido que no quiero que te cases... —continuó, tragando antes de terminar—, ¿habrías cambiado tu decisión?

Matthias la miró.

No respondió.

No podía.

Aquella boda tenía que ocurrir. Había demasiadas cosas en juego y ninguna de ellas podía explicarse en ese momento. Davinna debía mantenerse lejos de todo aquello, lejos de los Vitale y de cualquier mirada que pudiera convertirla en una pieza dentro de un asunto que no le pertenecía.

La mano de Matthias permaneció alrededor de su cintura.

Davinna esperó.

Un segundo.

Dos.

Tres...

Sintió que algo se le hundía lentamente en el pecho.

Qué estúpida.

Había sabido la respuesta antes de hacer la pregunta y, aun así, una parte ridícula de ella había esperado escuchar algo diferente. Quizá un sí. Una sola palabra que le demostrara que no había imaginado todo lo ocurrido entre ellos.

Pero Matthias permanecía callado.

Davinna soltó una pequeña risa sin humor y apartó la mirada.

—Claro.

Intentó separarse, pero Matthias todavía sostenía su cintura.

—Davinna.

—¿Entonces para qué querías mi respuesta? —preguntó ella, regresando los ojos hacia él.

Matthias tensó la mandíbula.

—No hagas esto.

La frase terminó de lastimarla.

—¿Que no haga qué? ¿Preguntarte por qué demonios juegas conmigo?

Davinna apartó la mano que él tenía en su cintura. Esta vez Matthias permitió que lo hiciera.

—¿Querías elevar un poco más tu enorme ego? —continuó ella mientras retrocedía un paso—. ¿Querías escucharme decir que no quería que te casaras? ¿Eso era? ¿Querías verme suplicar por un lugar en tu vida que de todas formas no pensabas darme?

—Nunca te he pedido que supliques por nada.

Matthias mantuvo la voz baja, pero algo había desaparecido de su expresión.

—No hacía falta. —Davinna negó con la cabeza—. Me preguntaste si quería que te casaras como si mi respuesta tuviera algún valor. Y resulta que no importaba absolutamente nada.

Matthias guardó silencio otra vez.

Davinna sintió que aquello dolía más que cualquier respuesta.

Él se acercó apenas.

—Las cosas tienen que ocurrir como hasta ahora, Davinna —solto con severidad.

Ella lo miró durante unos segundos.

Después sonrió.

Aquella vez sí había entendido.

—Perfecto.

Matthias levantó una mano hacia su rostro.

Davinna retrocedió inmediatamente.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Heredero del Arrogante Millonario