La red de seguridad de Ricardo Estevez era invisible, silenciosa y omnipresente.
Después del ataque en el callejón, había asignado a su mejor equipo para una vigilancia encubierta de Alejandra.
Pero también, por una corazonada que no podía explicar, había puesto una sombra sobre Adrián Morales.
El jefe de ese equipo, un hombre llamado Cárdenas, el mismo que había encontrado la grabación de la amenaza en Oaxaca, era un fantasma.
Su informe llegó al teléfono encriptado de Ricardo a las tres de la mañana.
No era un texto. Era una serie de fotografías y notas.
Una foto de Adrián, saliendo de una agencia de alquiler de coches, subiendo a una camioneta sin placas.
Otra foto de dos hombres, identificados como empleados de seguridad de la clínica de Adrián, comprando cuerdas y cinta industrial en un Home Depot.
La dirección de una bodega recién alquilada en Vallejo.
Ricardo leyó el informe en la oscuridad de su estudio, la luz de la pantalla iluminando su rostro tenso.
Las piezas encajaron con una claridad helada y aterradora.
La llamada desesperada de Natalia. La reunión nocturna de Adrián con sus matones. La bodega.
No era una coincidencia. Era la preparación para un secuestro.
Una oleada de furia fría, más intensa que ninguna que hubiera sentido antes, lo recorrió.
Adrián Morales, en su locura, iba a cruzar la línea final. Iba a poner sus manos sobre ella.
El instinto primario de Ricardo, el de proteger lo que era suyo, rugió.
Su primer pensamiento fue sacarla de allí. Esconderla. Llevarla a un lugar seguro, lejos de la ciudad, lejos de Adrián.
Pero mientras su mano se movía hacia el intercomunicador para despertar a su personal, se detuvo.
Esconderla era una solución temporal. Era una táctica defensiva. Y él estaba cansado de reaccionar.
La duda que había sentido, la admiración a regañadientes, la culpa… todo se cristalizó en una nueva y peligrosa resolución.
Ya no iba a protegerla como a un objeto frágil.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra
Hasta ahora esta muy interesante...