Entrar Via

El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra romance Capítulo 287

El Anclote era un pueblo que el tiempo había olvidado.

El aire salado se pegaba a la piel, espeso y húmedo. Las calles no estaban pavimentadas, eran de arena compactada y polvo. Pequeñas casas de madera con techos de lámina se alineaban en la calle principal, sus colores desvaídos por el sol implacable.

El Mercedes negro de Adrián parecía una nave espacial aterrizada en otro planeta.

Encontró la casa del Dr. Benítez al final de una calle sin salida.

Era poco más que una cabaña. La pintura azul estaba descascarada, y una hamaca deshilachada colgaba en el porche.

Adrián se bajó del coche, el calor lo golpeó como una pared.

Subió los tres escalones de madera, que crujieron bajo su peso.

La puerta estaba entreabierta. Tocó.

Un hombre mayor apareció en el umbral. Estaba delgado, encorvado, con una piel curtida por el sol y unos ojos que habían perdido todo su brillo.

Eran los ojos de un hombre quebrado.

Al ver a Adrián, con su ropa cara y su aura de poder, el miedo fue instantáneo. Un destello de pánico animal en su mirada.

—¿Sí? —dijo, su voz era un susurro ronco.

—¿Dr. Elías Benítez? —preguntó Adrián, su tono era suave, casi amable.

El hombre negó con la cabeza demasiado rápido.

—No. Se equivoca de persona.

Intentó cerrar la puerta, pero Adrián la detuvo con la punta de su zapato de piel.

—No creo que me equivoque —dijo, su sonrisa era educada pero no dejaba lugar a la negociación—. Soy Adrián Morales. Y he venido desde muy lejos para hablar con usted sobre un viejo paciente. Roberto Robles.

El nombre fue como un golpe físico. Benítez retrocedió, su rostro se volvió aún más pálido bajo el bronceado.

—No sé de qué me habla. Yo me retiré. Estoy enfermo —tartamudeó, las palabras saliendo en un torrente de pánico.

Adrián entró en la casa, obligando al anciano a retroceder.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra