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El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra romance Capítulo 283

Pasaron dos días. Dos días en los que Adrián se sumergió en la normalidad de su clínica, esculpiendo narices y borrando arrugas con la precisión de un artista.

Pero su mente estaba en otra parte.

Esperaba.

En la tercera noche, mientras la ciudad se rendía al silencio, llegó una notificación a su laptop encriptada.

Un nuevo archivo había sido depositado en su servidor seguro.

Se encerró en su estudio, un espacio tan minimalista y frío como un quirófano.

La única luz provenía del resplandor azulado del monitor.

Abrió el archivo. Estaba protegido por múltiples capas de contraseñas. Adrián las introdujo con una memoria muscular, sus dedos moviéndose rápidamente sobre el teclado.

La carpeta se abrió, revelando su contenido.

Dos expedientes digitales.

El primero era el de Alejandra Robles.

Adrián lo abrió, sus ojos escaneando rápidamente los documentos.

Era decepcionantemente normal.

Visitas al pediatra por resfriados comunes. Un registro de alergia a la penicilina. Un par de puntos en la rodilla por una caída en bicicleta a los diez años.

No había nada. Ni un aborto secreto. Ni un historial de problemas psicológicos. Ni una enfermedad vergonzosa.

Nada que pudiera usar como chantaje. Nada que pudiera torcer para pintarla como inestable o peligrosa.

Frunció el ceño, una punzada de frustración.

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