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El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra romance Capítulo 256

La pausa de Natalia fue una obra de arte.

Duró exactamente cinco segundos.

El tiempo suficiente para que el público pasara de la confusión a la anticipación febril.

El tiempo suficiente para que cada cámara encontrara su ángulo perfecto.

El tiempo suficiente para que Alejandra sintiera el peso de la trampa que estaba a punto de cerrarse.

Natalia respiró hondo, como si la decisión le costara un esfuerzo sobrehumano.

—Por eso —dijo, su voz ahora firme, la de una santa tomando una decisión difícil pero justa—. Aunque Javier es el ganador oficial, y nadie puede quitarle ese mérito…

Levantó el pesado trofeo de bronce con ambas manos. Brillaba bajo los focos como un sol artificial.

—Quiero cederle este trofeo honorífico a Alejandra Robles.

La declaración explotó en el silencio del estudio.

Un jadeo colectivo recorrió las gradas.

La gente se miró, incrédula.

En la zona VIP, Adrián Morales sonrió. El jaque mate.

Natalia continuó, su voz elevándose, llena de una nobleza que llenaba cada rincón del plató.

—Lo hago como una ofrenda de paz.

Sus ojos, llenos de lágrimas, se clavaron en Alejandra.

—Para demostrarle que no hay rencores, solo admiración. Para demostrarle que los errores del pasado pueden ser perdonados.

Se giró hacia el público, su rostro bañado en una luz de mártir.

—¡Y para demostrarle a todo el mundo que las mujeres debemos apoyarnos unas a otras, no destruirnos!

El shock del público duró un segundo más.

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