Entrar Via

El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra romance Capítulo 255

El confeti dorado todavía flotaba en el aire, pequeñas estrellas moribundas que caían sobre los hombros de un Javier Mendoza sollozante.

Las cámaras se deleitaban en su emoción, el presentador le daba palmadas en la espalda, y la música triunfal llenaba el estudio.

Era el final perfecto para una historia perfecta.

Pero la historia aún no había terminado.

Desde la mesa de los jueces, Natalia Fuentes se puso de pie.

No lo hizo con brusquedad. Se movió con una gracia lenta y deliberada, la de una reina que se levanta para dirigirse a su corte.

Todas las miradas se giraron hacia ella.

Caminó hacia el centro del escenario, su vestido blanco era un faro de pureza en medio del caos de la celebración.

Con una sonrisa infinitamente amable, tomó el pesado trofeo de las manos de un asistente.

Luego, se acercó a Christian Herrera y, con un gesto suave, le pidió el micrófono.

El presentador, sorprendido pero incapaz de negarle nada a la estrella de la noche, se lo entregó.

El silencio volvió a caer sobre el estudio. Un silencio expectante.

Natalia no miró al ganador. No miró al público.

Miró directamente a Alejandra.

Sus ojos brillaban con una emoción que parecía tan real, tan profunda, que era casi dolorosa de ver.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra