El estudio se sumió en un silencio tenso, casi religioso.
Los dos finalistas, Alejandra y Javier, estaban de pie en el centro del plató, bañados por la luz de un único foco.
A un lado, Javier Mendoza, con el rostro perlado de sudor, sus manos torciéndose nerviosamente detrás de su espalda.
Al otro, Alejandra, tranquila, su rostro una máscara de serenidad, como si estuviera observando un evento que le sucedía a otra persona.
Christian Herrera, el presentador, sostenía un sobre dorado en la mano. Lo levantaba a la luz, jugaba con él, estirando el momento para exprimir hasta la última gota de drama.
—Ha sido la final más reñida, más emocionante y más controvertida de la historia de "Joven Chef de México" —dijo, su voz bajando a un susurro solemne—. Nuestros jueces han deliberado. La decisión ha sido tomada.
Hizo una pausa que duró una eternidad.
—El futuro de la cocina mexicana tiene un nuevo nombre.
Abrió el sobre con una lentitud tortuosa. Sacó una tarjeta. La miró, sus ojos se abrieron en un gesto de sorpresa ensayada.
—Después de una deliberación increíblemente reñida…
El corazón de Javier latía con tanta fuerza que estaba seguro de que las cámaras podían oírlo.
Alejandra no respiraba.
—El ganador del título "Joven Chef de México"… y un premio de un millón de pesos… es…
Otra pausa.
—¡Javier Mendoza!
Una explosión de confeti dorado y plateado llovió desde el techo.
La música triunfal estalló en los altavoces.
El público, fiel a la narrativa que le habían vendido, se puso de pie y estalló en un aplauso ensordecedor.
Javier Mendoza se derrumbó. Cayó de rodillas, su rostro se contrajo en una máscara de incredulidad y se echó a llorar, sollozos de pura y abrumadora alegría. Sus padres, desde la primera fila, corrieron al escenario para abrazarlo.

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra
Hasta ahora esta muy interesante...