En la zona VIP, el silencio era un grito. Adrián Morales ya se había marchado, dejando tras de sí solo la evidencia de su furia: la copa rota y la grieta en el cristal. Pero Ricardo Estevez seguía allí.
Estaba de pie, inmóvil, mirando los monitores ahora apagados. Las pantallas negras le devolvían un vago reflejo de su propio rostro, pálido y tenso bajo las luces del palco. El sonido del estudio desmontándose llegaba hasta él como un eco distante, irreal.
Su mente, normalmente una fortaleza de lógica empresarial, control y decisiones calculadas, era un caos. No podía procesar lo que acababa de presenciar. No del todo.
Rebobinaba los eventos de la última hora una y otra vez, cada repetición más discordante que la anterior.
El sabotaje. La caja "perdida". Había visto la sonrisa de Adrián, la mirada de suficiencia de Natalia. Había sido tan obvio, tan burdo. Y él no había dicho nada. Lo había permitido.
La remontada. La calma de Alejandra al invocar una regla olvidada. Su caminata hacia la despensa común, mientras todos se burlaban. Y luego, su transformación. La forma en que había convertido ingredientes de campesinos en oro culinario.
La acusación de plagio. El golpe maestro de Natalia y Adrián. La trampa perfecta. Y había visto a Alejandra, acorralada, sola, bajo la mirada de millones.
Y entonces, la aniquilación. La defensa de Alejandra. Página doscientos catorce. La forma en que había desmantelado a Natalia, no con emoción, sino con hechos. La había expuesto, no como una mentirosa, sino como una ignorante. Había sido una ejecución pública, limpia y brutal.
La imagen de Alejandra, serena, articulada y letalmente inteligente, chocaba violentamente en su cabeza con la imagen que él había construido de ella durante años. La chica tímida y sumisa que lo seguía con la mirada. La joven asustada que dependía de él para todo. La molestia que había encerrado en su penthouse para controlarla.
¿Quién era esa mujer? ¿Y quién era la mujer con la que se había comprometido?

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Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra
Hasta ahora esta muy interesante...