Entrar Via

El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra romance Capítulo 179

El momento se alargó, denso y pesado con la expectación de todo el estudio. Tres jueces. Tres cucharas de plata. Un platillo que representaba todo o nada.

Jean-Pierre Dubois fue el primero. Tomó su cuchara con la precisión de un cirujano, cortando una pequeña porción del tamal, asegurándose de incluir un poco de la salsa y un par de granos de elote. Se lo llevó a la boca, masticó dos veces, sus ojos cerrados en concentración técnica. Su rostro permaneció neutral, impenetrable.

Luego, Natalia. Tomó su cuchara como si estuviera tocando algo impuro. Apenas rozó la superficie de la salsa y se la llevó a los labios con una mueca de asco apenas disimulada. Ni siquiera probó el tamal. Fue un gesto de puro teatro, diseñado para descalificar el plato antes de que tuviera una oportunidad. Dejó la cuchara ruidosamente sobre la mesa, un veredicto silencioso y despectivo.

Y finalmente, Graciela Arellano.

No usó una cuchara. Tomó un tenedor.

Con un respeto casi reverencial, cortó un trozo del tamal. El vapor se escapó, liberando el aroma final y más concentrado del maíz y el huitlacoche. Se aseguró de que su tenedor llevara un poco de todo: el tamal, el relleno, la salsa, los granos de elote.

Se llevó el bocado a la boca.

Y el mundo se detuvo.

El estudio, que había sido un hervidero de susurros, se quedó en un silencio absoluto. Lo único que se oía era el zumbido de las luces y el latido colectivo de cientos de corazones.

Graciela Arellano no masticó de inmediato. Se quedó completamente inmóvil. Sus ojos, que habían estado fijos en el plato, se cerraron lentamente. Una expresión extraña cruzó su rostro, una que nadie le había visto nunca en televisión. No era la mirada analítica de una crítica. Era algo mucho más profundo, más personal.

Era la mirada de alguien que acaba de regresar a casa después de un largo viaje.

Las cámaras se centraron en ella, capturando cada matiz. Un segundo pasó. Dos. Tres.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra