Entrar Via

El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra romance Capítulo 154

Adrián colgó el teléfono, una sonrisa de satisfacción pura y helada curvando sus labios. El eco de la falsa gratitud de Alejandra todavía flotaba en el aire de su oficina, un trofeo invisible que saboreaba con deleite. La había estudiado bien. Sabía que su orgullo, su necesidad de demostrar su valía, sería el anzuelo perfecto. Y había mordido con una fuerza desesperada.

No esperó. Marcó otro número, uno que conocía tan bien como el suyo.

Natalia se encontraba en la suite de un spa exclusivo en Las Lomas. Estaba recostada en un camastro, envuelta en una bata de seda blanca, con rodajas de pepino sobre los ojos. El aire olía a eucalipto y a dinero. Estaba en su elemento, un santuario de autocomplacencia lejos del estrés que la "pobre gente" tenía que soportar.

Su teléfono, siempre a su lado, vibró sobre la mesita de mármol. Vio el nombre de Adrián en la pantalla y una sonrisa perezosa se dibujó en su rostro. Se quitó los pepinos.

—Adrián, querido. ¿Interrumpo tu conquista del mundo farmacéutico?

—Algo mucho más divertido, Nati —respondió él, su voz era un ronroneo de triunfo—. Tengo noticias sobre nuestro pequeño problema del mercado.

Natalia se incorporó un poco, la curiosidad reemplazando su lánguida indiferencia. —¿Ah, sí? ¿La pequeña salvaje ha decidido volver a su selva?

—Mejor aún —dijo Adrián, y se tomó un momento, disfrutando el suspense—. La paloma ha entrado en la jaula. Está en el concurso.

El silencio al otro lado de la línea fue breve, seguido por un sonido que Adrián había estado esperando. La risa de Natalia. No era su risa pública, melódica y encantadora. Era una risa genuina, gutural y llena de una crueldad exquisita.

—¡No puedo creerlo! —exclamó, sentándose completamente—. ¿De verdad se lo tragó? ¿La gran oportunidad?

—Con anzuelo, sedal y plomo. Le tendí un puente de plata y corrió a cruzarlo como si la persiguiera el diablo.

Nuestro precio es solo 1/4 del de otros proveedores

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Día que Murió Nuestra Hija, Él le Puso el Anillo a Otra