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El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 2964

—¿Cómo puede haber alguien viviendo aquí?

Jaime parecía perplejo, pero procedió a acercarse a la cabaña de paja.

Sin embargo, su paso era pausado, y escudriñó la cabaña con su sentido espiritual.

Aunque salía humo de la chimenea, Jaime no percibió ningún aura dentro de la cabaña.

Cuando Jaime llegó a la cabaña, empujó la puerta con cautela, sólo para descubrir que estaba desocupada. Sobre la mesa de madera desgastada había varios platos, que aún irradiaban calor.

La estufa tenía un fuego crepitante y de una olla colocada encima salía vapor.

La escena le recordó su infancia.

Tenía una estufa de barro como ésta en su casa familiar.

Sin embargo, en la era moderna ya nadie construía cabañas de paja. Si eso era cierto en el reino mundano, ¿por qué alguien elegiría residir en una vivienda así aquí, en el Reino Etéreo?

—Esto huele tan bien.

Cuando Jaime se acercó a la mesa y vio los platos, le entró hambre.

El hambre era una sensación extraña para un cultivador de su nivel. Incluso el acto de comer era sólo para saborear la comida.

Sin embargo, Jaime sentía hambre por la suculenta comida que tenía ante sí.

Levantó la mano, a punto de dar un mordisco a la comida, pero se detuvo.

Entonces, Jaime inspeccionó la casa y vio numerosos libros en una estantería de un rincón.

Cuando se acercó, se quedó atónito. Resultó que todos estos libros eran registros de diversas técnicas.

Además, en el nivel inferior de la estantería, los objetos mágicos estaban dispuestos.

«¿Cómo es posible que una simple casita de paja contenga tantos objetos mágicos y libros de técnicas?».

Jaime se quedó atónito.

Su primera respuesta fue tomar los libros y los objetos mágicos para guardarlos en su Anillo de Almacenamiento, pero volvió a detenerse.

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