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El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 2666

Poco después, una brillante luz dorada brotó del cuerpo de Jaime, iluminando el cielo cada vez más oscuro con un resplandor dorado.

—¡Corre! —gritó mientras tomaba la iniciativa de atacar.

Innumerables rayos de luz surgieron de la Espada Matadragones, envolviendo al grupo que tenía delante.

Al escuchar su grito, Violeta se dio la vuelta y emprendió la huida.

—¡No la dejes escapar! ¡No dejes que se escape ni uno! —rugió Frey.

Si Violeta escapaba, sus identidades como demonios quedarían expuestas, y podrían no ser capaces de escapar si ella volvía con refuerzos.

Uno de los subordinados de Frey cargó de inmediato contra Violeta.

—¡Tienes ganas de morir!

Con la espada en la mano derecha, Jaime lanzó un puñetazo con la izquierda.

—¡Puño de Luz Sagrado! —El puño dorado iluminó el cielo como el sol abrasador mientras numerosas sombras de puños bloqueaban el camino.

El subordinado que iba tras Violeta se encontró frente al Puño de Luz Sagrado de Jaime. Por instinto, devolvió el golpe con un puñetazo.

¡Boom!

Un sonido ensordecedor estalló al chocar sus puños.

El pecho del subordinado de Frey estalló al instante en una ráfaga de niebla sanguinolenta, y éste salió volando antes de estallar en el aire.

Frey se asombró al verlo. Aunque Ebenezer le había advertido de que Jaime no era tan débil como parecía, no tenía ni idea de que Jaime pudiera ser tan fuerte.

—¡Tomen sus armas! —ordenó Frey. Entonces, las llamas se encendieron a su alrededor, formando una espada de fuego.

Su grupo se acercó a Jaime. Éste utilizó su Espada Matadragones para repeler el ataque de Frey.

Capítulo 2666 Corre 1

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