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El despertar del Dragón (Jaime Casas) romance Capítulo 2430

—¿Cómo se pueden hacer afirmaciones tan enormes sin sentir la más mínima vergüenza? Te voy a enseñar lo que tengo hoy —bramó Lope.

Con un rugido, se precipitó hacia delante e hizo un movimiento de agarre en el aire. Al instante, un largo látigo apareció en su mano de la nada, y lo lanzó en dirección a Jaime.

Ante el ataque de Lope, Jaime no se asustó lo más mínimo. En lugar de eso, tan solo se hizo a un lado y esquivó el látigo.

Como una serpiente venenosa, el látigo de Lope pasó zumbando junto a Jaime y golpeó el suelo justo a su lado. Una gigantesca columna de polvo y tierra salió volando de la larga zanja en la tierra que había dejado tras de sí.

En cuanto Lope se dio cuenta de que Jaime había logrado escapar del primer golpe, volvió a blandir su látigo, que entonces empezó a moverse tan deprisa que parecía multiplicarse por sí mismo.

Rodeado de innumerables imágenes del látigo de Lope, Jaime no tenía dónde esquivar.

Al verlo, activó de inmediato el Poder de los Dragones. Fluyó fuera de su cuerpo y tomó la forma de un escudo que bloqueó con éxito los ataques de Lope.

Sus auras chocaron entre sí sin cesar mientras las imágenes del látigo golpeaban en varias ocasiones el escudo con gran fuerza. El escudo se hizo añicos en un instante, y Lope consiguió azotar a Jaime.

Aunque Jaime no activó el Cuerpo de Golem, Lope sólo consiguió dejarle una marca en el pecho.

Ante el éxito del ataque, Lope brilló de orgullo.

Mirando con burla a Jaime, gruñó:

—No eres más que una hormiguita ante mí. ¿En verdad crees que estás cerca de mi nivel? ¿Tú y el ejército de quién?

Jaime se mofó. A pesar de haber sido alcanzado por el látigo de Lope, no mostró el más mínimo temor.

—Ya que me has dejado un regalo tan significativo, debo darte algo a cambio. Déjame darte una muestra de mis poderes.

Con eso, Jaime empuñó la Espada Matadragones en su mano. Innumerables rayos de luz salieron de la espada, haciendo temblar todo el suelo.

Aquellos rayos de luz cegadora procedieron a envolver a Lope por completo. Era evidente que la fuerza de la espada de Jaime era mucho más poderosa que el látigo de Lope.

—Esto... —murmuró Lope sorprendido. Tenía el ceño fruncido.

Mirando con atención aquellos rayos de luz, utilizó su látigo para defenderse de ellos.

Sin embargo, las imágenes del látigo de Lope se disiparon en el momento en que entraron en contacto con los haces de luz de la espada de Jaime.

Capítulo 2430 Hormiga diminuta 1

Capítulo 2430 Hormiga diminuta 2

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