Benicio llegó al hospital, estacionó el carro y, con el termo de sopa bien sujeto, entró al edificio de hospitalización.
Sin embargo, apenas llegó al vestíbulo de los elevadores, antes de siquiera presionar el botón, varios hombres vestidos con camisetas negras lo rodearon. Todos altos, fornidos, con una presencia imponente que no pasaba desapercibida.
—¿Quiénes son ustedes? —Benicio se puso alerta de inmediato.
—Señor Benicio —le llamó uno de los guardaespaldas, con voz seca.
—¿Quiénes son y cómo saben mi nombre? ¿Qué pretenden? —replicó, desconfiando.
—Señor Benicio, por favor regrese por donde vino. Aquí no puede pasar.
—¿Ustedes? ¿Con qué derecho me van a impedir el paso? —Benicio alzó la voz, furioso—. ¿Qué, ahora se creen dueños del hospital? ¿Piensan que pueden hacer lo que quieran?
—Disculpe, señor Benicio. Hasta ahora solo hemos cumplido la voluntad de la familia de la paciente, que no quiere que la molesten mientras descansa —respondió el guardaespaldas, con una educación exagerada.
—¿La familia? ¿Ese tipo molesto que siempre está metiéndose en todo? ¿Quién se cree? ¿Con qué derecho? —Solo de pensar en el hombre que siempre encontraba cerca de Estefanía, Benicio sentía cómo la sangre le hervía.
—Señor Benicio, le sugerimos que cuide sus palabras. Nosotros hasta el momento nos hemos comportado con respeto, pero usted ya ha insultado y eso tiene consecuencias —advirtió otro de los hombres, mostrando los músculos tensos de sus brazos, listos para cualquier cosa.
—¿Qué pasa? ¿Ahora me van a golpear? ¡Vivimos en un país de leyes! —Benicio se giró, buscando una salida, pero el círculo se hacía cada vez más pequeño, los hombres cada vez más cerca. No sentía miedo, pero tampoco podía creer que a plena luz del día fueran capaces de hacer algo así.
El líder de los guardaespaldas contestó, con una sonrisa seca:
—No, señor. Nosotros tenemos educación y sabemos comportarnos. No haríamos nada delante de todos. —Pero el mensaje era claro, si hubiera que actuar, lo harían lejos de las miradas.
La muralla humana, todos de al menos un metro noventa, era imposible de ignorar. Por mucho que Benicio intentara, no había forma de pasar.
Aquel elevador, por ahora, estaba fuera de su alcance.
[Estefanía, estoy en el vestíbulo de los elevadores en el primer piso. Traje sopa para la abuela, pero no me dejan subir. ¿Puedes pedirles que me dejen pasar?]
Estefanía no entendía muy bien a qué se refería con “no me dejan subir”, pero tampoco le interesaba averiguarlo. Respondió sin pensarlo mucho:
[La abuela ya comió, no hace falta.]
No tardó en llegar otro mensaje de Benicio, esta vez con un tono más insistente:
[Estefanía, ¿de verdad tienes que meter a la abuela en nuestros problemas? No importa lo que pase entre nosotros, la abuela siempre fue buena conmigo. ¿Ni siquiera puedo venir a verla? Aunque solo fuéramos conocidos, si alguien está enfermo y hospitalizado, es normal venir a visitarlo, ¿no crees?]
Estefanía contestó de inmediato, sin rodeos:
[Porque ya ni siquiera somos conocidos. Tratarte como desconocido es lo mejor que puedo hacer por ti. Además, la abuela no quiere verte. No vuelvas al hospital. Cuando le den de alta, arreglamos los papeles del divorcio.]

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....