—Entonces saldré un momento. Abuela, Fani, si necesitan algo, solo pídanle ayuda a la enfermera. Regreso en un rato —dijo Gilberto.
—Anda, ve, no te preocupes por nosotras —replicó Estefanía de inmediato.
Gilberto esbozó una sonrisa.
—La verdad es que no tengo nada urgente, solo salgo y vuelvo enseguida.
La habitación donde estaba su abuela era privada, diseñada para pacientes graves. La noche anterior, tanto él como Estefanía habían dormido ahí: él en el sofá y Estefanía en la cama para acompañantes.
La enfermera había sido contratada apenas ese día, pero solo se encargaba de los cuidados médicos. Para la comida y otros asuntos domésticos, lo ideal sería encontrar una empleada que pudiera encargarse de todo.
Mientras Gilberto reflexionaba sobre estos detalles, salió del cuarto y después del área de hospitalización.
En el pasillo del elevador, cinco o seis personas lo esperaban de pie, tan rectos como soldados. Apenas lo vieron salir, se pusieron en formación, erguidos y atentos.
Gilberto sintió un dolor de cabeza.
—¿El señor Mateo los mandó a plantarse aquí? —preguntó, resignado.
—Así es —informó el primero de la fila—. Señor Gabriel, hay otros compañeros en la planta baja y también bajo las ventanas de la habitación.
Gilberto solo pudo suspirar internamente.
Miró los uniformes idénticos del grupo y se llevó la mano a la frente, exasperado.
—Oigan, no vayan a asustar a la gente. Aquí la seguridad es buena, no tienen por qué exagerar.
—Señor Gabriel, es parte de nuestro trabajo —respondió el mismo guardia, con seriedad.
Ya, ni modo...
Gilberto sabía que no se moverían ni aunque les rogaran, así que solo pudo decir:
—Por lo menos no sean tan obvios, traten de pasar desapercibidos.
Recordó el viaje de regreso: tanto él como Estefanía habían venido desde el extranjero, y en su vuelo viajaron al menos treinta guardaespaldas camuflados entre los pasajeros. En el siguiente vuelo, llegaron otros tantos.
Mateo estaba demasiado tenso.
En el extranjero, él podía entender esa vigilancia constante: la familia de su padre era peligrosa, y más de una vez le habían deseado lo peor. Pero aquí, no veía la necesidad de tanto despliegue.
Los propios guardaespaldas se sentían incómodos. Habían intentado no llamar la atención, vistiendo camisetas sencillas, pero sin querer todos compraron el mismo diseño. Además, con sus alturas y músculos era imposible que pasaran desapercibidos.
Gilberto recorrió el lugar, pero no acabó de convencerse.
Mateo lo notó y explicó:
—Dada la urgencia, esta es la mejor opción que encontramos hasta ahora.
—Bueno, ya ni modo. Está bien, mientras sea suficiente. Al fin y al cabo, Estefanía y la abuela solo se quedarán un mes, después ni siquiera sabemos si regresarán. Lo que no podamos cambiar de la estructura, ni modo, pero el mobiliario cámbialo todo.
—Sí, entendido —asintió Mateo, pues conocía sus gustos y sabía que la decoración ostentosa no era lo suyo.
—¿Ya encontraste a la empleada? —preguntó Gilberto, que era lo que más le preocupaba.
—No ha sido fácil. Si quieres, puedo traer a alguien del extranjero.
—Mientras tanto sigue buscando aquí y tráete a quien puedas. No importa si son varias, mejor.
Ya que estaban fuera, Mateo aprovechó para consultarle algunos asuntos de trabajo, así que, aunque Gilberto tenía prisa por regresar al hospital, terminó acompañándolo a la empresa, que aún estaba en proceso de instalación.
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Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....