—¡Pum!— El plato de sopa que Benicio Téllez tenía en la mano se estrelló contra el suelo.
En su mente, solo podía ver una palabra: “divorcio”.
Había pasado un mes. Pensó que Estefanía solo se había ido por capricho, que regresaría después de despejarse un poco. Pero ahora que volvía, seguía empeñada en el divorcio...
Al recordar a ese tipo molesto que siempre rondaba a su lado, Benicio apretó los dientes y, conteniendo la rabia, le mandó un mensaje:
[¿Es por él?]
Estefanía Navas ni siquiera tenía idea de a quién se refería con “él”. Ese tipo de preguntas absurdas le parecían una pérdida de tiempo, así que ni se molestó en responder. Además, en ese momento la abuela necesitaba ir al baño, así que llamó a la cuidadora y juntas ayudaron a la señora a levantarse.
Benicio, en cambio, nunca recibió respuesta de Estefanía. En su lugar, se topó de frente con el regreso de Gilberto Navas.
Justo cuando Gilberto apareció, Benicio estaba en pleno coraje y, sin pensarlo, se lanzó directo a reclamarle.
Pero con tantos guardaespaldas bien entrenados alrededor, ¿cómo creía que iba a lograr acercarse siquiera?
No solo no llegó a tocarlo, ni siquiera rozó la ropa de Gilberto; en un segundo, los guardaespaldas ya lo habían sujetado.
Gilberto ni se inmutó. Caminó derecho hacia el elevador y, con un gesto de la mano, dijo:
—Déjenlo, suéltenlo. Aquí es un hospital, no vayan a asustar a los pacientes ni a sus familias.
Benicio solo pudo mirar, impotente, cómo Gilberto entraba al elevador. Lo que más le dolía era que Gilberto ni siquiera lo miró en ningún momento; para él, Benicio era menos que nada, como una mota de polvo en el aire. Y si, por casualidad, se le pegaba, Gilberto solo se sacudía la manga, como quien se quita la tierra de encima.
Eso le calaba hondo. ¿Quién demonios era ese tipo? ¿Por qué lo trataba con tanto desprecio?
Incluso después de regresar a la empresa, la rabia seguía ahí, ardiendo por dentro.
Cuando iba camino a su oficina, Gregorio lo vio llegar con el ceño fruncido y le preguntó qué pasaba. Fue entonces cuando Benicio recordó algo y, volviéndose hacia él, le preguntó:
—¿Sabes quién es el hombre que anda con Estefanía?
Gregorio, en el fondo, sabía perfectamente de qué hablaba.
Sabía que Estefanía había vuelto, sabía también todo lo que la familia Navas —esa bola de desgraciados— le había hecho pasar. Incluso tenía noción de que había un hombre poderoso ayudándola. Pero como Benicio nunca le había contado nada directamente, tenía que hacerse el desentendido.
Por eso, cuando Benicio vio la cara de desconcierto de Gregorio, solo pudo masajearse las sienes con fastidio.
—¿Oye, qué te pasa?— le reclamó—. ¿No te importa tu salud o qué? ¿Tantos cigarros te quieres echar hoy?
Benicio no contestó, permanecía clavado en la silla como si fuera parte del mobiliario.
Gregorio le rodeó el escritorio y se plantó frente a él.
—Beni, dime de una vez, ¿qué te pasa?
De pronto, Benicio reaccionó, como si despertara de un mal sueño. Alzó la vista y murmuró:
—Gregorio...
Solo pronunció su nombre y se dejó caer hacia atrás en la silla, arrugando la frente.
—¿Qué traes? Anda, dime, ¿qué cosa no podemos enfrentar entre nosotros?
Pasó un buen rato antes de que Benicio lograra decir algo.
—Estefanía regresó.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....