Él sabía cocinar, pero eso no significaba que supiera hacerlo al aire libre.
El primer obstáculo fue encender el fuego.
Intentó de todo, se llenó la cara de manchas de hollín y ceniza, y aun así el fuego nunca prendió. Por el contrario, ella, desde niña, pasaba los veranos en el pueblo, jugando con los amigos del lugar, aprendiendo a encender fogatas, trepar árboles y buscar nidos de pájaros. Había hecho de todo.
Por eso, no pudo quedarse de brazos cruzados al verlo luchar en vano. Como parte del grupo vecino, se acercó, vació el fogón y prendió el fuego de nuevo, esta vez sin problemas.
Él se quedó mirando las llamas que por fin bailaban vivas, completamente desconcertado. Quizá al notar lo desastroso que se veía, ni siquiera se atrevió a darle las gracias.
Después de eso, todo le salió mejor. Al verlo cocinar, cualquiera podía adivinar que en su casa se encargaba de esas cosas.
Esa fue la única vez que ella probó su comida.
Los de su grupo, al menos, tuvieron la decencia de reconocer que debían la comida a él. Por eso, a la hora de repartir, le ofrecieron el muslo de pollo más grande.
Pero él no lo aceptó. Cuando pasó junto a ella, se detuvo y puso el muslo en su plato.
En ese momento, el corazón de Estefanía latía tan fuerte que sentía que iba a salirsele del pecho. El muslo de pollo, ahí, chisporroteando de grasa, parecía brillar con luz propia. No se atrevía ni a tocarlo; solo de mirarlo le parecía cegador.
Al final, le tomó por lo menos media hora terminarlo, mordisco a mordisco, sin poder recordar después ni a qué sabía.
Ese fue uno de los pocos momentos que compartieron.
Esa noche, Benicio apareció en todos sus sueños. Su cara manchada de negro y gris, sus dedos largos cortando verduras, la concentración con la que cocinaba…
Al día siguiente, en clase, Estefanía no pudo evitar llenar una hoja entera con el nombre de “Benicio”.
Nunca supo qué fue de esa hoja, pero esas letras se quedaron grabadas en su memoria, imposibles de borrar.
Ella decía que alguna vez le había preguntado una duda.
Y era cierto.
Quizá él ya no lo recordaba.
Fue después de una reunión de padres. El profesor estaba pasando lista de los que no habían tenido a ningún familiar presente. Ella era una de ellos.
Y, casualmente, él también.
Así que ambos estaban afuera, castigados con otros chicos del salón.
Los demás murmuraban entre ellos, justificando por qué sus papás no habían ido. Varios ni siquiera les avisaron; les daba miedo regalarles otra excusa para un regaño por sus malas calificaciones.
Pero Benicio no era igual.
—Benicio, si eres el primero del año, ¿por qué tus papás no vinieron? Si yo sacara tus notas, en mi casa no solo vendrían mis papás, ¡vendrían mis abuelos, mis tíos, todos! —le soltó un compañero, intrigado.
Estefanía levantó una ceja y le respondió:
—¿No que en tu casa solo son tus papás y tus abuelos? ¿De dónde sacas a los siete?
—¡Cuentas también a mi perro! —contestó el otro, provocando una sonrisa en Estefanía y desarmando la tensión del grupo.
El sol caía a plomo esa tarde. El resplandor dorado bañaba a Benicio, que sonrió desafiante, sin mirar atrás:
—No te preocupes, si algún día me hace falta, mejor busco una señora rica que me mantenga, pero jamás volvería a tu lado.
¡¿Qué clase de comentario era ese?! Estefanía, que apenas estaba en la prepa, se quedó en shock.
Aunque, la verdad, su mamá le soltaba cosas igual de crueles todo el tiempo. Cuando se enojaba, le gritaba que era una carga, que mejor se fuera a la calle…
Cada vez que escuchaba eso, sentía tanta vergüenza y tristeza que deseaba no haber nacido. Solo apretando los labios hasta sangrar conseguía no llorar frente a su madre. Pero ¿cómo era posible que Benicio dijera eso de sí mismo, con tanta facilidad? ¿Cuánto dolor debía llevar dentro para poder hacerlo?
El mismo sol iluminaba a ambos, tocando un rincón oscuro y parecido en sus corazones.
Sin saber de dónde sacó el valor, Estefanía se acercó a él, lo miró directo a los ojos y le soltó:
—¡Benicio, ni se te ocurra dejar que alguien te mantenga!
No estaba segura, pero juraría que bajo ese atardecer, alcanzó a ver cómo se le humedecían los ojos.
Él desvió la mirada en un instante y respondió, con una sonrisa burlona:
—¿A poco tú me vas a mantener?
Estefanía guardó silencio.
Ese fue el instante más vulnerable de Benicio, y aunque pasaron los años, nunca volvió a verlo tan al borde del abismo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
Dios mío, yo no pensé que fuera a terminar llorando así con esto, sinceramente son muy pocas las novelas que me han hecho llorar así. Me lo leí de corrido. Yo sé que con lo que hizo Benicio, el primero, ya no podían estar juntos. Pero que les dieran ese final en ambas líneas de tiempo, me hizo sentir tan mal, siempre fui muy firme odiando a personajes, pero con esto en serio fue tan difícil. Me hizo sentir de todo esa maldita novela, impotencia, rabia, tristeza, altos niveles de cortisol, osea, a muchos no les gusto el final, porque no es muy tragico aunque la protagonista puede vivir su vida. Pero literal, nunca me leí todo de corrido como una loca por necesidad de saber. Duele muchísimo, osea, hpta el que escribió esto, en serio me pegó duro. Eso sí, fue muy estresante poco más de la primera mitad, no entiendo cómo lograron hacer que sintiera compasión por el, nunca me pasó en este tipo de novelas, siempre he sido firme en no perdonar. Pero pasé derecho para leer esto, y estoy llorando como una hueva, no sé cómo recuperarme. Maldito autor! Me arden los ojos! AAAA. Puede no ser una novela clásica, pero el autor sabe manejar muy bien las emociones, dios, por un lado quería que el siguiera su vida después de redimirse, así no fuera con ella. Si estás en los primeros capitulos y lees esto me vas a llamar ingenua estúpida por sentir compasión, porque yo estaba ahí, leyendo los comentarios con rabia sin entender porqué sentían compasión por el final de el. Dios santo, ayuda, necesito tusa colectiva ahora que terminé. Nunca me había leído una novela de este género tan larga, sinceramente hubo diálogos que no me interesaban mucho o escenas repetitivas, pero creo que genera mucho impacto emocional, yo solo había llorado así por historias de perritos lptmd. Y no, no voy a olvidar lo de los primeros capítulos, pero definitivamente el Benicio de la otra línea de tiempo no se merecía eso, el sí merecía un final feliz. Ahg, porfavor, no le puedo decir a nadie que me leí casi 800 capitulos de esta mierda y no dormí, estaré esperando aquí cualquier alma entusada que quiera llorar conmigo, o consolarme. Esto de las novelas ligeras me está matando! Me aparece un anuncio random con una historia que me da rabia, y termino aquí, pero en serio que de esas historias que salen en anuncios esta es la única que me ha hecho sentir tantas cosas. No quiero leer más novelas así en mi vida! Que niveles de cortisol tan altos, me dejan calva....
Ha sido un placer, terminar esta obra tan maravillosa, montaña rusa de emoción. Gracias por escribir esta obra, varios puntos de ortografía y redacción, pero nada, muy buena....
Realmente chicas me convencen despues de tantas humillaciones de verdad esperaban que ella se quedara con benecio ese hombre era un asco de persona...
Que lástima que está trama termina con la muerte de Benicio, esperaba el perdón y la redención de Benicio al final el fué el que más dió, menos recibió y al final morir sólo y la protagonista vive feliz.. simplemente me deja un amargó de boca, en el corazón de cada persona siempre debe existir el perdón más por alguien que amantes intensamente, de repente lo deja ir..pero en fin cada escritor decide que hacer con su libro..los cisnes desde que se unen es hasta la muerte si uno de ellos muere el otro se deja morir sólo ..que este cisne ..fué mal agradecido. bro de amor con final...
En serio nadie tiene duda de quién es la niña que le dice abuela??? 🤔🤔🤔...
Benicioooo 😭😭😭...
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...