—Claro —contestó Benicio, y en su voz se notaba que estaba de muy buen humor.
Ese ánimo relajado y alegre lo acompañó durante todo el trayecto hasta casa de la abuela.
...
La abuela estaba a punto de almorzar. Sobre la mesa había apenas un plato de avena con granos mixtos, una pequeña porción de verduras encurtidas y algo de hojas verdes. Al verlos llegar, se notó sorprendida, incluso un poco incómoda, y enseguida empezó a recoger la mesa.
—¿Qué hacen aquí a esta hora? ¿Ya comieron? ¡Déjenme prepararles algo!
Estefanía miró la comida sencilla sobre la mesa. Nada que ver con las comidas abundantes que la abuela solía prepararle cada vez que iba de visita.
—Abuelita, ¿cómo que solo comes esto?
La abuela se apresuró a tomar la avena y las verduras.
—Esto es lo que me sobró del desayuno, y me dio pena tirarlo, así que mejor me lo termino. No creas que siempre como así.
Estefanía no le creyó ni tantito. La miró con el ceño arrugado, inflando las mejillas como si fuera una niña a punto de hacer berrinche.
—Ya, ya, deja esa carita, vas a terminar colgando la boca como si fuera garrafón de aceite —le soltó la abuela, divertida—. Deja que termine de guardar esto y ahorita mismo les hago algo rico, espérenme tantito.
Y, como si quisiera escapar de la mirada de Estefanía, la abuela se fue directo a la cocina con los platos en la mano.
Estefanía sintió una punzada en el pecho.
No podía creer que su abuelita de verdad comiera así de simple...
Benicio dejó las cosas que había traído para la abuela sobre la mesa y se acercó a ella, con una sonrisa traviesa.
—Apenas entras a casa de la abuelita y ya te vuelves una niña pequeña —bromeó.
Estefanía no le respondió, y en vez de eso, fue detrás de la abuela a la cocina.
La abuela ya había abierto el refrigerador y sacaba un trozo de carne para mostrárselo.
—Mira, mira, acabo de comprar carne fresca, pensaba hacerla en la noche, pero justo llegas y me agarras comiendo las sobras.
Pero a Estefanía no le convenció la explicación. No le gustaba nada ver a su abuelita así.
La abuela no pudo evitar sonreír.
—Ay, niña, ya, seguro ni han comido todavía. ¿Qué quieren? Yo les preparo lo que pidan.
—Sopa de fideos con carne y verduras —pidió Estefanía, casi en un susurro.
—Lo que quise decir es que nunca he sido de esos señores que no hacen nada. Yo sé hacer de todo, abuelita. Mejor usted y Estefanía salgan a platicar, hace días que ella quiere verla.
Estefanía no se hizo del rogar. Tomó la mano de su abuelita y la llevó a la sala.
La abuela todavía dudaba.
—¿De verdad lo dejamos cocinar?
—Claro que sí, abuelita. Siéntese, yo le pelo unas uvas.
La verdad, Benicio jamás había cocinado en casa. Siendo el director de una gran empresa, ¿cómo iba a ponerse a hacerle de comer a alguien?
Pero Estefanía sabía que sí sabía hacerlo.
En la preparatoria, una vez organizaron una salida de campo para cocinar al aire libre.
Mientras todos los compañeros corrían como borreguitos, él, siempre tranquilo y callado, se puso a juntar piedras para hacer un fogón, encendió el fuego y se encargó de cocinar.
Después, ella se enteró de que su familia tenía mucho dinero, pero casi nunca se ocupaban de él. Todo lo hacía solo.
Siempre andaba impecable, arreglado, presentable, fuerte. Aquella vez, en la salida de campo, fue la única en que lo vio perder un poco el control.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Baile de Despedida del Cisne Cojo
No me gustó el final nada de nada. Al principio odie a Benicio luego pensé que tendrían una oportunidad y al final todo queda inconcluso y sin chiste 😢...
Apenas voy en el capítulo 263 y ya no soporto más a la pegga hipócrita manipuladora, teatrera e interesada de Cristina y al pusilánime id¡0ta del Benicio, me hierve la sangre jajaja esta novela me está provocando demasiado estrés y elevando mis niveles de cortisol jajaja...
Terminé de leerla eh visto los comentarios de varias plataformas y dicen que es muy malo el final...la verdad creo que no entienden la historia fue hermosa te mostraron dos personas y sus crecimientos te muestran que todas las decisiones que tomes tienen sus consecuencias que no siempre son finales felices llenos de redención sino que si te equivocas aveces ya no hay forma de resolverlo y la marca queda ahí para siempre por mucho que te arrepientas...ame a fani por su fuerza y decisión odie y ame a benicio por sus malas decisiones y intentar redimirse fue hermoso felicidades...si len esto no importa donde me encuentre yo seré feliz 🫶❤️...
Listo ya la acabé, para ser sincera, me gustó, aunque sentía que se repetía algunas cosas pero al final me gustó, no es el final que quería pero bueno. Andrés o benicio merecía redención y otra oportunidad, lástima, no merecías ese final. Se la paso pidiendo disculpas siempre, me dejó un mal sabor de bocas, me sentí mal por el, al final murió solo 😭...
Por qué le hacen esto a mi pobre corazóncito? Benicio merecía redención, hubiera quedado bien que lo que ella iba viviendo diferente cambiaba el futuro y todos quedaban felices y juntos 😥...
Fue un final poco agradable siento que paso tantos capítulos divagando para que el protagonista terminará así, podría haber sido más simple.......
Perdí mi tiempo en esta lectura, comenzó bien y luego se volvió un BUCLE incoherente y pesado. Háganse un favor y no la lean...
Empezó bien y terminó pésimo, me apena mucho porque Benicio murió solo...
Asco de final... de romantica no tiene nada... pero que se puede esperar, la obra original es China y se caracterizan por ser tragicos...
Como toda buena novela deja un vacío al terminar de leerla. Beni te odie tanto pero si duda también te quise....