Capítulo 70 La persona al otro lado de la línea fue directa: era la gerenta de Medios Vanguardia. Llamaba porque quería contratar a Vanessa para que escribiera guiones con ellos.
Eso la tomó por sorpresa.
—Disculpe, ¿cómo consiguió mi contacto?
La gerenta fue muy diplomática al responder:
—He seguido sus últimos dos proyectos y veo que tiene mucho potencial. Además, como sabe, Medios Vanguardia y Sigma Audiovisual son competencia directa; ya estamos al tanto de lo que pasó en su anterior empleo. Si le interesa, señorita León, me gustaría que viniera a hablar a la oficina. 1 Por supuesto, estaba interesada. Medios Vanguardia era el lugar donde cualquier guionista soñaba trabajar.
Tenían una plataforma enorme, muchas oportunidades y eran conocidos por ser abiertos a nuevas ideas. Además, eran la división cultural del conglomerado de medios más grande de Cartaluz.
Aunque Sigma Audiovisual se defendía bien en la industria, en Cartaluz apenas llegaba al quinto puesto. Eso dejaba claro el nivel y el prestigio que tenía Medios Vanguardia.
Tras acordar una hora para la entrevista, preparó sus documentos y salió a buscar un lugar para imprimirlos. Era la primera vez que le tocaba hacer algo así por su cuenta. 1 Por suerte, como Rafael le había dado sopa para la resaca en la mañana, ya no sentía dolor de cabeza y se encontraba mucho mejor.
Después de terminar con los trámites, Bianca la llamó para invitarla a un spa y aceptó.
*** En una cabina VIP, ambas estaban recostadas en las camillas mientras las masajistas les aplicaban aceites esenciales en la espalda.
Bianca suspiró.
—Ay, qué rico. No tienes idea de lo agotada que estoy. Entre las pasarelas y las sesiones de fotos, siento que el cuerpo se me va a desarmar.
—Cada vez eres más famosa y te buscan en mejores eventos. Felicidades, amiga, lo estás logrando — comentó Vanessa con una sonrisa, genuinamente feliz por ella.
—¡Claro que sí! Voy a ganar muchísimo dinero para poder darte una gran vida.
Bianca levantó un poco la cabeza para mirarla de reojo.
—Bueno, pensándolo bien, tú ya tienes mucho dinero. Mejor tú dame la gran vida a mí.
—Hecho.
Vanessa aceptó la propuesta y ambas rieron.
Al terminar el tratamiento, se fueron a comer.
Cuando llegaron a la entrada del restaurante, Bianca recibió una llamada, así que Vanessa entró primero con el mesero.
De pronto, divisó una figura conocida: era Rafael.
Sentada frente a él estaba una mujer muy guapa, de aspecto profesional y con un corte de cabello bob muy sofisticado.
Vanessa se detuvo en seco. Sintió una presión que la incomodó y no pudo evitar observar con detalle a la pareja.


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