Entrar Via

El Arquitecto De Mi Refugio romance Capítulo 69

Capítulo 69 Sus manos se apoyaron con firmeza a los lados de ella mientras la miraba con duda y preocupación.

Después de un momento, le preguntó en voz baja:

—Vanessa, ¿sabes quién soy?

—Rafa... —murmuró ella con una voz suave y un poco ronca.

En ese instante, Rafael sintió una explosión de alegría. Su mirada se volvió mucho más intensa y se inclinó hacia ella, con la intención de besarla.

Sin embargo, ella dejó caer las manos sobre la cama y cerró los ojos. Su respiración se volvió muy pausada y su pecho subía y bajaba con un ritmo tranquilo.

Se había quedado dormida.

La luz tenue de la habitación caía sobre su cara. Si uno se fijaba bien, se podía ver el fino vello de su piel y sus mejillas estaban tan rosadas como una manzana.

Rafael la observó con resignación por unos segundos, rio y se levantó para ir al baño a darse una ducha de agua fría.

*** Al día siguiente, Vanessa se despertó con un dolor de cabeza espantoso.

Se sentó apoyándose en la cabecera y trató de recordar cómo es que había terminado durmiendo en su cama, pero no se le ocurría nada.

Lo último que recordaba era que estaba bebiendo con Rafael para celebrar, pero no tenía ni la menor idea de qué habían hablado.

De pronto, la puerta se abrió.

Rafael entró usando ropa deportiva gris con blanco.

Era un hombre muy atractivo y esa vestimenta hacía que no se viera tan serio, sino más bien amable.

—Tómate esto —le dijo él mientras se acercaba a la cama con un caldo para la resaca.

Vanessa arrugó la nariz al percibir el olor, que no era muy agradable.  —¿Qué es esto? —preguntó poniendo mala cara.

—Es para que se te pase el efecto del alcohol — respondió Rafael con calma—. Anoche tomaste de más. Si te tomas esto, se te va a quitar el dolor de cabeza.

Vanessa soltó un ruidito de sorpresa y lo primero que se le vino a la mente fue preguntar:

—¿No hice ninguna locura?

Rafael se acordó de aquel beso y se quedó con ganas de más.

—Pues... me besaste.

Se quedó impactada. Al ver que él no parecía estar mintiendo, se puso tan roja de la vergüenza que no supo qué hacer. Agarró el tazón y se tomó todo el líquido de un solo trago.

Al verla así, Rafael no pudo evitar sonreír para molestarla.

—Tranquila, no dejé que te salieras con la tuya.

Capítulo 69 1

Capítulo 69 2

Verify captcha to read the content.VERIFYCAPTCHA_LABEL

Historial de lectura

No history.

Comentarios

Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio