Capítulo 619
Rafael respetaba las decisiones de Vanessa. Era fin de semana. Verónica llamó para quedar con Vanessa.
Vanessa miró de reojo a Rafael, que estaba a su lado.
—Acabo de recoger a Rafael del hospital, no sé si tenga tiempo.
—Si ya lo dieron de alta, es porque la herida ya está bien. Ven, vamos a relajarnos un rato.
Verónica no pensaba rendirse y siguió insistiendo. Como no pudo resistirse a su insistencia, Vanessa aceptó. Al colgar, le indicó a Ricardo que fuera a esa dirección.
Por suerte el lugar quedaba cerca, así que Ricardo no dijo nada y enfiló hacia allá. Rafael sonrió con amargura, dispuesto a bromear.
—Veo que no solo los hombres compiten conmigo por ti, también las mujeres.
—Eso quiere decir que tienes buen ojo; la que te gustó es bastante encantadora. —Vanessa le siguió la corriente.
Solo lo decía en broma, pero Rafael asintió muy en serio.
—Tienes toda la razón. Solo me queda esforzarme por mejorar un poco, no vaya a ser que me abandones.
—Vaya, sí que sabes amenazar.
—Claro, ¿quién tiene la culpa de que mi esposa sea tan extraordinaria?
A Rafael le brillaban los ojos. Lo decía de corazón, sin la menor intención de adularla ni consentirla. Para él, Vanessa era así de extraordinaria. Lo era antes, como guionista; lo era ahora, como ingeniera.
En este momento, hasta el alcalde tenía enormes expectativas puestas en el sistema que ella desarrollaría.
Una vez que lo lograra, el sector de las nuevas energías impulsaría a todo el país e incluso al mercado mundial.
Sentía que, a su lado, él no era más que un don nadie que solo sabía manejar finanzas. Vanessa percibió la sinceridad en su mirada y se enterneció. Sentirse reconocida la consolaba como pocas cosas y la volvía cada vez más
segura de sí misma.
Lo miró; ninguna palabra bastaba para expresar lo que sentía por él. De pronto le tomó la cara entre las manos y lo besó profundamente. Rafael no se quedó atrás. Le sujetó la nuca y la besó con avidez.
Le sonrió a Verónica con elegancia y aplomo, con una mirada indescifrable. El mensaje no podía ser más claro. Verónica sabía distinguir lo que le convenía; sonrió satisfecha.
—Entonces, gracias por adelantado.
Vanessa sintió que algo raro pasaba entre ellos y miró a uno y a otro, extrañada. Verónica hizo como que no veía nada y se la llevó del brazo.
Cuando entraron al ascensor del centro comercial, Rafael le indicó a Ricardo que arrancara.
Ya dentro del ascensor, Vanessa entrecerró los ojos y preguntó: —¿Qué secretos?
Verónica sonrió de un modo ambiguo, a medio camino entre la seriedad y la broma.
—Pues el secreto de que Rafael lleva años enamorado de ti. ¿Qué, todavía no lo sabías?
Vanessa pensó en aquel reloj con diseño de cielo estrellado. Recordó que Verónica le había dicho que era para regalárselo a su persona especial; después, Rafael dijo que esa persona especial era ella. Vanessa perdió la calma y preguntó con inquietud: —¿Cuánto tiempo lleva enamorado de mí en secreto?
Verónica no sabía bien cuánto había averiguado Vanessa, pero no tenía la menor intención de entrometerse en lo que había entre los dos.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Me pueden decir en qué momento se aman felices Vanessa y Rafael? Ya estoy aburrida de leer lo mismo...
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....