Eran palabras despiadadas, sin ningún rastro de apego. Junto a ellas, el tiempo que habían pasado juntos parecía una broma. La cara de Sergio, de rasgos serenos, se ensombreció; en sus ojos se agitaba algo oscuro, y se le veía de muy mal humor. Tras dudar un buen rato, levantó la mano y abrió la puerta de la habitación del hospital.
Bianca estaba recostada contra la cabecera de la cama, viendo las noticias. Al descubrir que todo eso tenía que ver con Sergio y con Rafael, se quedó impactada. Estaba a punto de llamarlo cuando lo vio entrar.
—Sergio.
Bianca lo miró nerviosa y contenta a la vez.
—Iba a llamarte. Vi las noticias. ¿Estás bien? ¿Cómo está Rafael? Él también está bien, ¿verdad?
Sergio estaba de pie a un metro de la cama. Solo llevaba una camisa blanca y un pantalón de vestir negro.
Tenía los dos primeros botones de la camisa desabrochados, lo que le daba un toque despreocupado. No se veía tan impecable como siempre, pero conservaba la misma elegancia refinada.
Sin embargo, esa cara tan atractiva y amable no tenía muy buen semblante. A Bianca se le aceleró el corazón.
—Sergio, ¿qué te pasa? ¿Pasó algo grave?
Lo primero que pensó Bianca fue que quizá le había pasado algo a Rafael, y que por eso Sergio tenía tan mala cara. Le preocupaba que Vanessa, embarazada como estaba, no pudiera soportar el golpe, y se puso tan nerviosa que no sabía qué hacer.
Sergio seguía de mal humor, sin decir nada. Y cuanto más callaba, más se convencía Bianca de que había pasado algo.
—Sergio, no me asustes. Di algo, por favor.
Lo dijo con apuro mientras apartaba las sábanas y, sin molestarse siquiera en ponerse los zapatos, llegó hasta él en dos o tres pasos.
—¿Qué pasa? ¿De verdad le pasó algo a Rafael?
Sergio tenía mala cara y se le veía muy serio. Eso puso a Bianca como gallina sin cabeza. Pensó que, si hasta Sergio estaba así, el asunto tenía que ser muy grave. Preocupada por Vanessa, echó a andar hacia la puerta sin esperar a que Sergio dijera nada.
—Olvídalo, voy a buscarla.
No podía dejar sola a Vanessa. Con solo recordar lo que decían las noticias, sabía que un tiroteo con incontables muertos y heridos no era algo sencillo. Si le había pasado algo a Rafael, Vanessa la necesitaba.
Pero apenas había dado dos pasos cuando él la agarró del brazo.
—No es a Rafael a quien le pasó algo.

Comentarios
Los comentarios de los lectores sobre la novela: El Arquitecto De Mi Refugio (Vanessa y Rafael)
Me pueden decir en qué momento se aman felices Vanessa y Rafael? Ya estoy aburrida de leer lo mismo...
Cómo se obtienen bonos?...
Es la única manera de desbloquear más capítulos, no hay forma para ver videos promocionales o algo así?...
Suban más de Bianca y Sergio esa historia está más interesante ahora...
Porque tengo que pagar si dice "completamente gratis" antes de ingresar a la página????...
Demasiado vuelta para lo mismo , la escritora se le fue la paloma...
Pago por los capítulos y me salen incompletos…....
Uuuyy es desesperante Vanessa y Rafael que no se hablen con la verdad, y ya despues de 728 capitulos que todavia no sepa quien la salvo es exagerado....