Capítulo 50 Vanessa miraba a Alexis y se reía de su idiotez.
¿De dónde sacaba que ella tenía el poder para obligar a Natalia a cambiarse de escuela e irse al extranjero?
Durante los últimos tres años, Alexis le había echado la culpa de todo, guardándole rencor. No es que ella no hubiera intentado explicárselo, pero él no le creía.
—¿Y por qué me preguntas a mí? Pregúntale a ella —dijo Vanessa, lanzándole una mirada gélida a Natalia.
Las miradas de todos recayeron en Natalia. Al encontrarse con la de Alexis, ella sintió un breve instante de pánico.
Bajó la mirada rápidamente y dijo con voz suave:
—Alexis, me fui al extranjero por voluntad propia.
No tuvo nada que ver con Vane, no la culpes.
Parecía que estaba intercediendo por Vanessa, pero en realidad, sus palabras solo reforzaban la idea de que ella era la culpable.
פח המיומו—Nati, es que eres demasiado buena —intervino Karla con indignación—. Cuando te fuiste, fue por culpa de Vanessa. No soportaba que estuvieras cerca y te obligó a marcharte.
Las palabras de Karla hicieron que Alexis, quien ya dudaba, volviera a ensombrecer la cara. Lo sabía; Vanessa siempre había sido una mentirosa.
Natalia observó su reacción de reojo y una chispa de satisfacción brilló en sus ojos. Entonces, fingió reprender a Karla.
—Ya basta, en serio. Esto no tiene nada que ver con Vanessa, además ya es cosa del pasado.
Mientras más intentaba "aclararlo", más convencido estaba Alexis de que Vanessa era la responsable. Era la intención perfecta de querer aclarar las cosas y terminar oscureciéndolas más.
Bianca no pudo soportar más.
—¿Cómo que ya pasó? Pues ya que estamos, explica bien cuál fue el verdadero motivo por el que te largaste. Deja de decir que fue por voluntad propia con esa cara de mártir. ¿A quién quieres engañar? No actúes como si Vanessa te estuviera obligando a decir eso.
—A ver, dilo frente a todos —insistió Bianca—: ¿por qué te fuiste hace años? ¿En serio fue por culpa de Vanessa?
Todo el mundo sabía que Bianca y Vanessa eran como hermanas. Durante los cuatro años de universidad, Bianca había sido como su guardaespaldas personal; si alguien se atrevía a hablar mal de Vanessa, ella respondía con reclamos o insultos. ¿Tener paciencia? Eso no existía en su vocabulario.


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