Capítulo 231 —Tontita. —Rafael dejó escapar una risa suave, sus ojos oscuros rebosando ternura—. Eso no ha cambiado, sigues siendo igual de ingenua que antes.
Vanessa no entendía a qué venía eso y suspiró sin hacerle caso.
Pero esa sensación, sin saber bien por qué, tenía cierto tono de noviazgo.
Dulce y muy bonita.
Mucho más dulce y feliz que en los cinco años que estuvo con Alexis.
Incluso llegó apreguntarse: si quien la rescató aquella vez hubiera sido Rafael, ¿el desenlace habría sido diferente?
¿Habrían estado juntos mucho antes?
***
El día de la fiesta de celebración por la miniserie, Vanessa acudió a la empresa por indicaciones del productor; la reunión era principalmente para planear la siguiente filmación.
Durante la junta, la computadora del productor presentó una falla.
El equipo técnico la revisó y coincidieron en que no podían resolverlo en poco tiempo; probablemente habría que aplazar la reunión tres horas.
Vanessa había quedado de ir de compras con Bianca y, de paso, elegirle un regalo de cumpleaños a Rafael.
Ese día, además, sería cuando anunciaran públicamente su matrimonio.
Le daba una importancia especial.
Vanessa no quiso esperar y se ofreció por iniciativa propia.
—Yo sé cómo arreglarlo, déjenme intentar.
Apenas terminó de hablar, el director Quiroz pareció recordar algo.
—Sí, sí, sí, la maestra Vanessa es experta en esto.
La vez pasada, en el set, se perdió un archivo del guion y lo recuperó al instante.
Algunos de los asistentes a la reunión habían estado presentes aquel día y la secundaron.
El productor no estaba del todo convencido.
—¿En serio?
Vanessa sonrió con modestia.
—Déjeme intentar.
El técnico le advirtió con preocupación:
—Maestra Vanessa, esto no es un juego. Si se hace una mala maniobra, la información podría perderse y ya no habría forma de recuperarla.

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