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El Arquitecto De Mi Refugio romance Capítulo 208

Capítulo 208 No podía negarlo: Vanessa vaciló por un momento.

Pero siguió sin querer saber.

—No quiero.

—No te preocupes. Te veré.

Vanessa respondió con la misma frialdad en los ojos y en la voz:

—Esta es la última vez que te veo.

Porque una deuda de gratitud, al final, siempre se paga. Por más que detestara a Alexis, lo cierto era que él la había salvado en su momento. Pero no iba a dejar que esa deuda la mantuviera atada una y otra vez.

Solo esta vez. Nunca más.

***

Antes de que Vanessa regresara al cuarto, Rafael seguía en el estudio. Cuando ella salió después de lavarse, él acababa de volver al dormitorio, con una ternura tranquila que no se le iba.

—¿Ya te lavaste los dientes? Espérame, en cuanto termine te acompaño a dormir.

Era como un padre paciente y gentil.

Pero en cuanto Vanessa pensó en la persona que él amaba, sintió que algo se apagaba por dentro.

No lo pensó demasiado.

Le daba igual lo que él pensara. Con que le prestara atención, era suficiente. Así que cuando Rafael se acostó y le preguntó si quería dormir abrazados, Vanessa no lo pensó dos veces: se metió entre sus brazos.

—Ya estamos casados, lo lógico es dormir abrazados. Solo estoy ejerciendo mis derechos como esposa.

Era una pequeña tirana, segura de tener razón. Y en realidad, así habían sido sus noches últimamente. Ya se había acostumbrado, y le gustaba esa rutina. Rafael le apretó el hombro y rio, grave, magnético y consentidor.

—Claro que sí, Vanessita tiene toda la razón.

—Aunque...

—¿Aunque qué?

Al ver que se quedaba con la palabra a medias, Vanessa levantó la cabeza de su pecho y lo miró sin parpadear. La mandíbula de Rafael era precisa y firme, sus facciones marcadas y definidas. Su cara atractiva llenó su campo de visión:

impresionante.

Se le fue el alma.

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