Capítulo 202 Los ojos de Vanessa se abrieron de par en par.
Estaba en shock.
¿Rafael había tenido un hijo con otra mujer?
La idea le cayó como un rayo. Perdió la calma.
—Ocúpate de tus asuntos. —Le clavó una mirada a Rodrigo; su tono era de advertencia y la cara, oscura y amenazante. Un peso denso se sentía a su alrededor.
Como la víspera de una tormenta, una faceta que Vanessa nunca le había visto. Poco después, Rafael la rodeó con el brazo, subieron al auto y se fueron.
Ya en el auto, Vanessa volvió la cabeza y vio por la ventana la cara afilada y siniestra de Rodrigo Zárate. Sintió que el mundo se hundía bajo ella.
¿Quién era esa mujer? ¿Qué tenía que ver con Rafael? ¿Era su hijo?
Las preguntas se acumulaban en su cabeza y sentía algo atorado. Durante todo el trayecto, notó la tensión alrededor de Rafael y no preguntó nada.
Rafael tampoco habló.
De vuelta en la mansión, Vanessa temía que su cara la delatara, así que se refugió en el baño con el pretexto de bañarse para calmarse.
Tenía la cabeza hecha un lío y estaba distraída.
Confundió el shampoo con el jabón de baño, y luego el jabón con el shampoo. Llevaba más de una hora dando vueltas en el baño, hecha un desastre y de pésimo humor.
Al final se hartó y lo vio claro: más valía preguntarle a Rafael que seguir dándole vueltas sola. Vanessa salió del baño, se secó el cabello a medias y fue al estudio.
—Rafael. —Tocó la puerta y la abrió sin esperar—.
Necesito preguntarte algo.
Apenas terminó de hablar, se quedó parada.
En el estudio, Rafael estaba sentado en el sofá con las piernas cruzadas, celular en mano, hablando por teléfono. La luz proyectaba sombras sobre su cara, de expresión oscura e inescrutable.
Al verla entrar con el cabello mojado, arrugó la frente apenas y dijo al celular:

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