Capítulo 154 En la residencia de los Cisneros, Vanessa guardó silencio por un largo rato.
—¿Qué pasa? ¿No te atreves a jurarlo? —exclamó Natalia, alzando la voz con una sonrisa maliciosa —. Ustedes mismos lo están viendo. Sabe que es culpable y por eso no se atreve a jurarlo.
Las caras de los presentes reflejaban distintas emociones.
Tanto Antonio como Édgar tenían expresiones serias.
Alexis también quería escuchar la respuesta de Vanessa, así que no intervino para detener los reclamos de Natalia.
Y ni hablar de la actitud de Yolanda.
Antes, por respeto a la familia León, Yolanda siempre la había tratado con mucha cortesía, pero ahora que habían llegado al punto de cancelar el compromiso, las cosas eran muy diferentes.
Además, después de lo que pasó la noche anterior, era obvio que no la dejaría en paz tan fácilmente.
—Vanessa, será mejor que respondas con la verdad a lo que Nati te está preguntando. —Yolanda acortó la distancia, presionándola.
Con ese apoyo, Natalia se envalentonó aún más.
—¡No te atreves a jurarlo porque tú y Rafael ya están juntos a escondidas desde hace tiempo, ¿verdad?! —reclamó.
Estaba tan segura de ello porque el paparazzi había logrado tomarles fotos muy comprometedoras a escondidas.
Y se las había enviado a su celular.
Lo malo era que el tipo había sido demasiado astuto y le mandó imágenes temporales, de esas que se borran solas después de abrirlas.
Para colmo, el video que ella misma tenía de la noche anterior había sido alterado; de lo contrario, a Vanessa le habría sido imposible negar los hechos.
Vanessa le sostuvo la mirada con tranquilidad, sin dejarse intimidar por su hostilidad, y sonrió burlona.
—Quien reprodujo ese video anoche en la casa de la familia Soto fuiste tú, no yo —aclaró—. En esa grabación se veía cómo abrazabas a Alexis y le decías que ya no querías ser solo su hermana, que querías estar con él. Y ahora intentas voltear la situación. ¿Quieres volver a ver el video o solo buscas confundir atodos?
—¡Tú fuiste quien me tendió una trampa con todo esto! —gritó Natalia, perdiendo los estribos—.
Tienes muy malas intenciones, Vanessa. ¡Solo porque Alexis no fue contigo al registro civil ese día, me guardas tanto rencor que fuiste capaz de falsificar un video para destruir mi reputación! — continuó gritando—. ¡Hiciste todo eso porque tienes miedo de que yo revele la aventura que tienes con Rafael! Eres una descarada... —sentenció.
Los gritos agudos de Natalia resonaban por toda la sala. Su cara reflejaba tanto odio y coraje que no quedaba ni rastro de la imagen delicada y frágil que solía aparentar.
Era demasiado ruido.


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